Varios partidos opositores presentaron una contrapropuesta a la agenda social que propuso el presidente Sebastián Piñera para superar la crisis y tratar de disminuir las manifestaciones. Entre las ideas de la oposición aparece la convocatoria de un plebiscito para la elaboración de una nueva Constitución.
Los líderes del Partido Socialista (PS), el Partido por la Democracia (PPD) y el Partido Radical (PR), que forman la llamada "Convergencia Progresista", consideraron que las medidas que planteó Piñera son insuficientes y presentaron siete propuestas para superar la crisis política y social que vive el país desde hace más de dos semanas.
Días pasados, los dirigentes de varios partidos opositores se reunieron con el ministro del Interior, Gonzalo Blumel, quien les entregó más detalles sobre las medidas que quiere implementar el Ejecutivo y los invitó a aportar sus ideas y propuestas. Por eso surgió esta iniciativa, cuyos principales ejes son elevar las pensiones, una nueva Constitución, fijar los precios de los medicamentos y modificar la reforma tributaria.
Álvaro Elizalde, presidente del PS, consideró que sus propuestas apuntan a lograr una “solución inmediata” a la crisis y aseguró que esta debe resolverse con “más democracia”.
Hace poco más de diez días, Piñera presentó un paquete de medidas para descomprimir la presión social y apaciguar las protestas violentas en el país, que hasta el momento han dejado 23 fallecidos, según cifras de la Fiscalía chilena. La agenda social del presidente contempla un alza de las pensiones, crear un ingreso mínimo garantizado, rebajar el sueldo de los parlamentarios y cambios en la salud pública, entre otras cosas.
Esta contrapropuesta opositora incluye la convocatoria de un plebiscito con el objetivo final de redactar una nueva Constitución que reemplace la actual, instaurada durante la dictadura de Augusto Pinochet en 1980 y que ha sido reformada varias veces. "Nos la vamos a jugar por entero por un plebiscito. La gente está expresando su malestar en las calles y corresponde que se pronuncie democráticamente a través de un plebiscito”, apuntó Elizalde.
En el aspecto tributario, los tres partidos opositores indicaron que quieren introducir un impuesto al patrimonio de las personas más ricas del país y que el Gobierno dé marcha atrás en un artículo de la reforma tributaria que, sostienen, baja los impuestos a las personas de mayores ingresos. También propusieron elevar el salario mínimo hasta los 350.000 pesos (unos 480 dólares), y que no sea solamente un ingreso mínimo garantizado que se complementa con aportes del Estado.
Reacción
Por su parte, Piñera informó ayer a los grandes empresarios que ya no serán favorecidos con un proyecto de ley para rebajar los impuestos a los más ricos de Chile, mientras se mantenían los incidentes, cuando miles de manifestantes se reunieron en la Plaza Italia, en el centro de Santiago, para expresar su rechazo a la política gubernamental.
Además, Piñera busca frenar las multitudinarias protestas con un paquete de medidas sociales de mejoras leves y un nuevo gabinete al que incorporó un par de ministros de la centroderecha liberal, incluido el de Hacienda, Ignacio Briones, que se caracterizan por su disposición al diálogo.
Ayer las manifestaciones volvieron a registrar enfrentamientos con las fuerzas de seguridad chilenas, ya que hubo corridas, gases lacrimógenos y algunos destrozos en la zona céntrica de Santiago.