En su primer viaje internacional tras su victoria en las urnas, el presidente electo, Alberto Fernández, arribó ayer a la ciudad de México con el fin de reunirse con el mandatario local, Andrés Manuel López Obrador, y mantener encuentros con empresarios y dirigentes locales, con lo que empieza a trazar el camino de su política exterior.
En la visita al país azteca, Fernández comenzará a delinear su diplomacia, en momentos de tensión con Brasil y de posibilidad de acercamiento a Estados Unidos, tras el llamado telefónico que recibió el pasado viernes de parte del mandatario norteamericano Donald Trump.
El día clave será mañana cuando tiene previsto reunirse con López Obrador en el Palacio Nacional a las 11:00 hora local (8:00 en la Argentina): será un encuentro privado y sin protocolo, ya que Fernández aún no tomó posesión del cargo.
"López Obrador es una referencia de lo que tiene que ser un proceso de profundización de la integración latinoamericana. México puede cumplir un rol muy importante en tratar de liderar junto con Argentina esta nueva etapa que se abre en Sudamérica", sostuvo el coordinador de los equipos técnicos del Frente de Todos, Nicolás Trotta.
En la agenda de Fernández también figuran reuniones con el jefe de Oficina de la Presidencia, Alfonso Romo, y con el poderoso empresario Carlos Slim, uno de los hombres más ricos del mundo.
Su paso por México incluye, además, una conferencia magistral el martes a las 18:00 en el Antiguo Colegio de San Ildefonso, en el marco del Programa Universitario de Estudios sobre Democracias, Justicia y Sociedad de la UNAM.
Al llegar al aeropuerto, Fernández fue recibido por el embajador de la Argentina en México, Ezequiel Sabor, y por el secretario para Asuntos Latinoamericanos de la cancillería de ese país, Maximiliano Reyes Zúñiga, con quien posó para una foto con una remera de la Selección Argentina del Mundial de Fútbol de 1986 que le regaló el funcionario.
El presidente electo subió al avión al diputado nacional Felipe Solá, quien lo acompañó en cada uno de sus viajes al extranjero, por lo que crecen las chances de que sea designado canciller del próximo Gobierno.
El viernes, Solá evitó confirmar haber sido designado en el cargo, pero dijo que sería "un desafío fuerte si ocurre" y, en declaraciones radiales , expresó: "Me estoy acostumbrando de a poco a la idea de ser el canciller".
En la comitiva también están Santiago Cafiero, que asoma como probable jefe de Gabinete; el exfuncionario bonaerense y dirigente del Grupo Callao, Miguel "Mike" Cuberos, otro habitual acompañante del presidente electo en los viajes al exterior; y el político e intelectual progresista chileno Marco Enríquez Ominami.
La elección de México como primer destino internacional obedece a la decisión geopolítica de Fernández de privilegiar el vínculo con los países de la región latinoamericana, sin descuidar las relaciones internacionales con otros Estados: asimismo, la coincidencia en la visión de la crisis de Venezuela también es otro de los factores que influyó a la hora de elegir al país azteca. López Obrador fue uno de los primeros presidentes que felicitó por teléfono a Fernández el domingo pasado cuando se confirmó el triunfo electoral: en dicha conversación telefónica acordaron la visita.
Agenda con Trump
Por otra parte, Fernández ya tiene en su agenda una eventual reunión con el mandatario estadounidense, Donald Trump, aunque todavía sin fecha y evalúa un posible viaje a Texas, uno de los centros mundiales de la industria petrolera, para sondear inversiones en Vaca Muerta.
Un día después del llamado de Trump a Fernández para felicitarlo por su triunfo electoral, voceros del futuro presidente confirmaron que ya comenzaron a pensar en una eventual reunión bilateral luego de su asunción el 10 de diciembre, pero todavía sin fecha cierta.
No obstante, destacaron que existe la posibilidad que antes de ver a Trump en la Casa Blanca Fernández viaje a la ciudad de Houston, en el estado de Texas, por un tema relacionado con Vaca Muerta.
Si bien no precisaron el asunto puntual que motivaría ese viaje, desde el entorno de Fernández trasciende desde hace varios meses la importancia que le otorga el presidente electo a ese yacimiento de gas y petróleo, en relación a las finanzas de la Argentina en su futuro Gobierno.
La idea de promover mayores inversiones en Vaca Muerta para aumentar las exportaciones y elevar así el ingreso de dólares a la Argentina no es ningún secreto y la ciudad de Houston, donde se ubica una de las mayores industrias petroleras del mundo, podría ser clave para es plan.