La Asociación Pensamiento Penal, a través de su área de Pueblos Originarios, manifestó su “profunda preocupación por la persecución penal a la que han sido expuestos Hortensia Morales, Leonor Morales Santiago e Hipólito Morales, miembros de la comunidad originaria La Rinconada de la localidad de Antofagasta de la Sierra, acusados de usurpar un territorio que les pertenece y del cual ejercen posesión tradicional desde hace 200 años. La Dirección de Derechos Humanos de la Provincia aclaró luego que la familia no pertenece a una comunidad originaria, aún así, es válido el pronunciamiento de la organización ante las circunstancias.
Rechazo a la violencia del operativo policial
El escrito agrega que “el rol del Poder Judicial es primordial, como garante de derechos, su intervención en este tipo de conflictos debe tener como premisa resguardar los derechos fundamentales protegidos por la Constitución Nacional en materia de territorialidad de las Comunidades Originarias. Las consecuencias de tomar medidas contrarias, ubica al Estado en un incumplimiento notorio de la normativa constitucional e internacional de la materia frente a la que se ha obligado. El Poder Judicial de la provincia debería abstenerse de intervenir penalmente y utilizar a las fuerzas policiales en forma represiva y violenta, en contra de los habitantes originarios. Los conflictos que surgen a partir de las diferentes concepciones sobre la territorialidad entre pobladores originarios y personas o empresas particulares deberán encontrar solución por vías no punitivas, no represivas ni privativas de libertad”.
El comunicado, firmado por Indiana Guereño, presidenta de la Asociación, reclamó la aplicación de mecanismos no lesivos para la resolución del conflicto y la regularización de la situación territorial de la familia Morales.
Por otra parte, el Equipo de Investigación Arqueológica de Antofagasta de la Sierra - Universidad Nacional de Tucumán - CONICET repudiaron "el accionar de las fuerzas y organismos involucrados en el atropello y avasallamiento sobre los derechos humanos".
"Provocan un fuerte retroceso en el ejercicio de nuestras libertades, debilitando la paz social de una comunidad. En tal sentido, instamos a los organismos competentes a cesar con estas prácticas violentas, incentivando al diálogo frente a conflictos que involucran intereses de múltiples sectores de la sociedad", expresaron.
El equipo de investigación señala que conoce a la familia Morales desde hace varias décadas. "De ellos no solo hemos aprendido mucho sobre la historia y el presente del lugar sino que han mostrado un continuo compromiso con el cuidado, protección y puesta en valor de numerosos espacios que forman parte del patrimonio cultural material e inmaterial de Antofagasta de la Sierra.