La ministra de Comunicación de Bolivia, Roxana Lizárraga, designada por la senadora y presidenta interina del país, Jeanine Áñez, convocó a los representantes de los 14 distritos de la localidad de El Alto y las 20 provincias del departamento de La Paz para instalar una mesa de diálogo. Sin embargo, el partido del renunciante Evo Morales, el Movimiento al Socialismo (MAS), exigió el "repliegue" de las Fuerzas Armadas como condición para sumarse al diálogo. Desde México, el ex mandatario pidió que la Unión Europea (UE) o ex mandatarios como José "Pepe" Mujica o José Luis Rodríguez Zapatero encabecen una mediación "para la pacificación" y el cese de los enfrentamientos en su país. No se descarta una convocatoria a elecciones por decreto.
Con el fin de iniciar conversaciones con el Gobierno de Áñez para hallar soluciones a la fuerte crisis que atraviesa el país y lograr “pacificarlo”, Lizárraga ha expresado que el motivo es “cordialmente participar en una mesa de trabajo y diálogo conjunto para atender sus respectivas demandas en busca de acuerdos que permitan pacificar”. La funcionaria aseguró que ya existen conversaciones preliminares con los sectores en conflicto, y que ha dejado a los vecinos de El Alto que decidan la fecha y hora de la reunión. Es que a lo largo de la última semana los alteños han salido a la calle para manifestarse y bloquear carreteras en señal de protesta, lo que ha provocado enfrentamientos con policías y militares.
El fin de semana, los vecinos de los diferentes distritos que conforman el departamento de La Paz acordaron en un cabildo cercar la ciudad e iniciar un paro indefinido en todas las provincias, además de la dimisión de Áñez y de la alcaldesa de El Alto, Soledad Chapetón, por incumplimiento de deberes, así como la liberación inmediata de los detenidos en todo el país y el desconocimiento de la Federación de Juntas Vecinales.
Sin embargo, el MAS de Evo Morales exigió el "repliegue" de las Fuerzas Armadas para sumarse al diálogo, ya que cuestionan el decreto que exime de responsabilidad penal a efectivos de las Fuerzas en relación con la represión de las protestas.
El MAS había convocado para hoy a una sesión parlamentaria para definir una fecha para las nuevas elecciones, en medio de las crecientes protestas y la reciente represión de la marcha cocalera en Cochabamba que dejó al menos nueve víctimas fatales, pero no hubo respuesta por parte del gobierno interino de Áñez. Sin embargo, el ministro de la Presidencia, Jerjes Justiniano, dijo ayer que el gobierno provisional no descarta llamar a nuevas elecciones mediante un decreto ante la falta de acuerdos en la Asamblea Legislativa Plurinacional, donde el MAS tiene mayoría en las dos cámaras.




