martes 18 de agosto de 2026
crisis política en chile

Piñera envió su proyecto social para intentar calmar las protestas

Es una propuesta para bajar la tarifa de electricidad. También incluye un aumento del 20% en las pensiones.

Por Redacción El Ancasti

SANTIAGO DE CHILE- El presidente chileno Sebastián Piñera envió ayer al Congreso un proyecto para bajar la tarifa de la electricidad, que forma parte de un paquete de medidas con el que busca frenar el estallido social que lleva una semana y que ha dejado al menos 18 muertos.

Decenas de miles de personas se manifestaron la víspera en todo el país en reclamo de mejores condiciones de vida en un movimiento que, hasta ahora, no tiene portavoces. Ayer miles  de ciudadanos se reunían en las plazas del país.

"Sabemos que esta agenda social no resuelve todos los problemas, pero también sabemos que constituye un importante alivio y un importante aporte a resolver esos problemas”, dijo Piñera al anunciar el envío al Parlamento de la iniciativa que congela un alza prevista del 9,2% en la electricidad hasta diciembre de 2020.

Agregó que instruyó a sus ministros para que contacten a los diversos sectores sociales “y escuchar así, en forma fuerte y clara, la voz y el mensaje que nos han transmitido los chilenos en los últimos días”.

Hace casi una semana, un violento estallido social que siguió a las protestas de estudiantes en rechazo al aumento en la tarifa del subterráneo irrumpió en la capital chilena y dejó a su paso la destrucción de la mayoría de las estaciones del metro y el saqueo e incendio de supermercados y farmacias, y se extendió a casi todo el país.

El desorden fue seguido por manifestaciones que, desafiando el estado de emergencia y el toque de queda declarado por el gobierno, integran miles de personas que reclaman subas de sueldos, bajas en los servicios básicos y los medicamentos y mejores pensiones, entre otras exigencias.

En las concentraciones se leen pancartas con leyenda como “no más abusos”, “nos quieren quitar hasta lo bailao”, “queremos vivir dignamente”, “Chile despertó” y “no estamos en guerra, estamos unidos”, este último en alusión a la afirmación de Piñera, quien al inicio de la crisis afirmó que Chile​ está en guerra con violentos y bandas criminales.

Muchas de las concentraciones que se suceden en todo el país son reprimidas por la policía antimotines con disparos de balines y un profuso uso de gases lacrimógenos.

Un comunicado del Colegio Médico dijo que se han atendido 1.183 personas, diez de ellas de riesgo vital, y que por lo menos “45 ciegos en los últimos días”. También se reportó que han operado a 15 pacientes con por estallido ocular.

La agenda social de Piñera incluye un aumento del 20% en las pensiones y del 16% en los ingresos mínimos, proyectos para rebajar los precios de los medicamentos -que en Chile son de los más altos en la región- y rebajas en los ingresos de los parlamentarios, que parten de los 14.000 dólares mensuales.

Políticos oficialistas y de la oposición valoraron la agenda aunque la disidente centroizquierda pidió cambios profundos, como la reforma del sistema privado de salud y el que maneja los fondos de pensiones.

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