El presidente Mauricio Macri encabezó dos marchas del "Sí, se puede" en las ciudades cordobesas de Río Cuarto y Villa Carlos Paz, donde volvió a apuntar contra su rival Alberto Fernández y aseguró que en Argentina "amagamos, pero no volvemos al pasado". En Río Cuarto, Macri ratificó su convicción de que podrá "dar vuelta esta elección" tras la derrota que sufrió en las primarias de agosto y alcanzar un balotaje, al tiempo que pidió una vez más que la gente concurra a votar y remarcó la importancia de la fiscalización de las urnas.
"Amagamos, pero no volvemos al pasado. No queremos deditos que nos disciplinen y nos digan cómo pensar", dijo en alusión a la crítica que le había hecho a Fernández durante el debate.
En medio de las chicanas hacia el candidato opositor, el mandatario aludió a una de las frases de Fernández sobre las dificultades económicas de los adultos mayores, al tomar el celular de una jubilada: "Abuela, te saco el teléfono porque no lo podés tener", ironizó.
Por otra parte, el jefe de Estado agradeció al electorado del sur cordobés por el acompañamiento brindado con su voto el 11 de agosto en las primarias. Es que Córdoba se constituyó en uno de los dos distritos en los que triunfó el oficialismo nacional (el otro fue en la Ciudad de Buenos Aires), aunque no le permitió evitar la derrota.
Además, volvió a reconocer el impacto de la crisis económica en la ciudadanía al considerar que ese peso "cayó sobre la clase media", y dijo entender el "agobio" de ese sector, pero aclaró que ya escuchó y que "la etapa que viene habrá foco en el alivio, el crecimiento, el desarrollo y el salario".
Más tarde, en Carlos Paz, pidió a sus seguidores "convencer hasta el último amigo para votar" el 27 de octubre y "cambiar la historia para siempre", y pidió poner el foco en la fiscalización porque en las PASO "estuvimos medio distraídos en eso".