El reconocimiento del jefe del Parlamento de Venezuela, Juan Guaidó, como presidente interino, no generó consenso en la OEA, donde un grupo de 16 países apoyaron una declaración a su favor, de la cual se restaron más de la mitad de los miembros, como México, que pidió revisar el estatus jurídico del nombramiento.
En una reunión extraordinaria del Consejo Permanente para analizar la crisis en Venezuela, un grupo de 16 países, entre ellos Argentina, Canadá, Brasil, Estados Unidos, se pronunciaron a favor de Guaidó en su pulso por el poder con el mandatario Nicolás Maduro. La sesión contó con la participación del jefe de la diplomacia estadounidense, Mike Pompeo, quien sostuvo que "se acabó el tiempo de debatir, el régimen del ex presidente Nicolás Maduro es ilegítimo".
La representante de Venezuela en la OEA, Asbina Ixchel Marin, rechazó la declaración, destacando que no tiene el consenso de todos los Estados de la organización americana. "El comunicado que se leyó aquí no es una declaración de la OEA, es un simple panfleto. No se puede engañar a la opinión pública. Es una operación de propaganda que intenta justificar el golpe de Estado", afirmó. Marin, rechazó la celebración de la sesión que calificó como "un atropello a la Carta de la OEA" y dijo que "ninguno de los actos" de ésta tendrán validez para su gobierno. "En Venezuela ocurrió un golpe de Estado que intentan justificar en esta organización", disparó.