El juez federal Claudio Bonadío decidió rechazar la excarcelación del ex ministro de Hacienda de Santa Cruz, Juan Manuel Campillo, quien había declarado como arrepentido.
Campillo se convirtió en el único imputado de la causa de los cuadernos de las coimas K que, siendo arrepentido, no logró salir de prisión. El otro arrepentido que no consiguió la libertad es José López, pero -a diferencia de Campillo- también está preso por los bolsos del convento.
El juez Claudio Bonadío, que el miércoles había homologado el acuerdo como imputado colaborador, decidió rechazar excarcelar al ex ministro de Hacienda de la provincia de Santa Cruz que reveló que un secretario privado de Cristina kirchner le había pagado 200.000 euros por sus gestiones en Estados Unidos para lavar dinero de Daniel Muñoz, secretario privado de Néstor Kirchner.
Después de esperar casi un mes a que Bonadío homologara el acuerdo al que había llegado con la fiscalía, Campillo aguardaba su liberación por estas horas. Sin embargo, el magistrado resolvió dejarlo preso en base a sospechas de un posible peligro de entorpecimiento en las investigaciones que están en curso si queda libre. Otro motivo por el que quedó detenido es porque en su momento no se le conocía arraigo: lo detuvieron en un hotel y, antes de eso, lo buscaron en varios lados, sin saber cuál era su paradero.
Por otra parte, Bonadío dispuso la realización de decenas de procedimientos en busca de información administrativa de más de 70 empresas mencionadas en la causa de los cuadernos de las coimas, informaron fuentes judiciales.
Los procedimientos pedidos por el juez federal fueron "órdenes de presentación", mediante las cuales efectivos de fuerzas federales de seguridad se presentaron en las empresas investigadas para solicitar la información requerida por el juzgado.
18 de enero de 2019 - 04:00