viernes 9 de octubre de 2026
las bajas en las ventas superaron el 50%

Los bienes durables, el rubro que más sufrió la crisis económica

La Unión Comercial señaló que la gente relegó esa compra para concentrarla en los alimentos.

Por Redacción El Ancasti

El comercio catamarqueño cerró el 2018 con saldo negativo. De acuerdo con un informe realizado por la Unión Comercial de Catamarca (UCC), la baja en las ventas superó el 50% promedio y perjudicó principalmente a los bienes durables, que acarrearon la mayor baja en las ventas. 


Alejandro Segli, titular de la UCC, señaló que el rubro más perjudicado por la crisis económica fue el de los bienes durables, comprendido por la venta de electrodomésticos, muebles e incluso materiales para la construcción.


“La gente come, luego se viste y si le sobra compra electrodomésticos o hace refacciones en su casa”, opinó el empresario. 
En la nómina de bajas le siguió la indumentaria, que según el balance tuvo una merma en las ventas que rondó el 20%.  


Si bien a lo largo del año se registraron fuertes bajas también en el rubro alimentos, Segli indicó que se logró compensar con la puesta en marcha de los programas locales que lograron apuntalar el consumo. Entre ellos, mencionó el Días de Ensueño, que implementó la devolución del 50% para las compras con débito y que estuvo dirigido exclusivamente a comercios de origen catamarqueño.


Segli hizo un balance del complejo panorama que atravesaron los comerciantes catamarqueños, que estuvo signado por alrededor de entre 15 y 20 cierres de locales; una veintena de despidos y la emigración de los comercios fuera del casco céntrico para reducir costos.


Los despidos en su mayor parte se dieron en las cadenas de supermercados y en los comercios de venta de electrodomésticos.
“La baja de las ventas se siente mucho, está costando bastante soportar costos fijos como los alquileres que son exorbitantes. A los comercios les cuesta juntar ese dinero, pagar sueldos, cargas sociales e impuestos”, evaluó.
“El comercio ya no puede soportar más presión y más bajas en las ventas. Los comercios, la industria y las PYMES están al límite”, dijo. 


Señaló que fue muy notorio que varios comercios que contaban con sucursales tendieron a achicar costos y quedarse solo con un local, o bien inclinarse hacia un solo rubro.


Si bien indicó que en varios casos los cierres fueron por la crisis económica, no fue el detonante en todos.


En este contexto, señaló que hoy un comercio chico de venta de ropa debe contar con entre $150.000 y $200.000 para cubrir los costos básicos y llegar a fin de mes. Señaló que el pago de servicios, alquiler, impuestos y el pago de sueldos al personal (aunque no en todos los casos), se tornaron en un costo casi insostenible para mantenerse en actividad.


Finalmente opinó que tras haber sufrido el impacto mayor de la crisis económica durante el año pasado, ahora las expectativas están puestas en la reactivación prometida por el Gobierno nacional. 


“Más fondo que esto ya no tiene que haber, creo que ya hemos tocado fondo. Necesitamos que por lo menos se tiendan a estabilizar nuestras cuentas”, dijo.

 

Expectativas por las tasas de interés

Segli señaló que lentamente la economía empieza a mostrar una leve mejora. Indicó que la tendencia hacia marzo es que bajen las tasas de interés y con ello el comercio interno tenga la posibilidad de acceder a más planes de financiación que permitan reactivar el consumo.


Con el ajuste en las tasas de referencia que llegaron a casi 30 puntos implementadas por el Banco Central, se espera que finalmente llegue el alivio. “La lógica dice que las tasas de interés deben ir bajando y se espera que en marzo se registre una baja importante”, dijo.


La expectativa inicial es a marzo, pero se espera que se tienda a acentuar en junio y se logre cierta estabilidad entre agosto y septiembre de este año.

 

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