El presidente del Parlamento de Venezuela de mayoría opositora, Juan Guaidó, fue detenido durante casi una hora por el servicio de inteligencia, episodio del que el gobierno de Nicolás Maduro se desmarcó, asegurando que fue una acción "unilateral" de los agentes. Apenas fue liberado, Guaidó llegó a Caraballeda, estado Vargas, a 40 km de Caracas, para presidir un cabildo abierto que reunió a centenares de opositores.
Venezuela: detuvieron por una hora al líder opositor Guaidó
Aclamado por cientos de seguidores, Guaidó inició su discurso con la frase "¡Hermanos aquí estoy!". La denuncia de su detención había sido confirmada por su esposa, Fabiana Rosales, quien relató vía whatsapp el episodio. "Íbamos bajando al Cabildo Abierto en La Guaira y en la autopista dos camionetas del Sebin con funcionarios totalmente armados y encapuchados, abrieron la camioneta y lo obligaron a bajarse. Nos dijeron que debían llevárselo detenido inmediatamente, forcejearon conmigo y me quitaron su teléfono celular, nos dijeron que teníamos que arrancar, después subieron hacia Caracas", expresó. Rápidamente comenzó a circular un video del momento exacto de la detención.
Desde el cabildo abierto, Guaidó envió "un mensaje a Miraflores (por el Palacio Presidencial)". "El juego cambió, el pueblo está en la calle, aquí están los símbolos de la presión, de la resistencia, de la fuerza. Si querían enviar un mensaje para que nos escondiéramos, aquí está la respuesta del pueblo. ¡Aquí estamos!", sentenció.
Sin embargo, poco después el gobierno se desvinculó del hecho. "Nos enteramos que se había dado una situación donde un grupo de funcionarios actuando de manera unilateral realizaron un procedimiento irregular", declaró el ministro de Comunicación, Jorge Rodríguez. Según el funcionario, eso sirvió para un "show mediático", y agregó que los agentes del servicio de inteligencia (Sebin) que participaron fueron "destituidos y sometidos a un procedimiento disciplinario más estricto para establecer si se prestaron para este tipo de situaciones".
"Entonces Maduro ya no controla las Fuerzas Armadas, porque se rompió la cadena de mando ¿quién comanda hoy el régimen? Si ya reconocen que no controlan los organismos de seguridad del Estado, tienen un problema muy grave en Miraflores", respondió Guaidó ante ese comunicado. "Me pude zafar del secuestro porque hay gente que cree en Venezuela. Trataron de ponerme las esposas, no lo permití porque soy el presidente de un poder legítimo", expresó.
El arresto ocurrió luego de que el viernes, en otro cabildo abierto en Caracas, se dijo dispuesto a llenar el vacío de poder que a su juicio hay en Venezuela porque Maduro inició el jueves un segundo mandato de seis años, considerado "ilegítimo" por la Unión Europea (UE), Estados Unidos y el Grupo de Lima (formado por 13 países latinoamericanos y Canadá).
Sin miedo
Ayer, el diputado reiteró el llamado que también hizo el viernes a una movilización para el 23 de enero. "Será un grito que retumbará en toda Venezuela y a esto le tiene miedo la cúpula de ladrones que gobierna el país", sostuvo y reiteró asimismo su llamado a desconocer a Maduro que hizo el viernes a la Fuerza Armada, principal sostén del gobierno. "No van a poder frenar el ímpetu y la fuerza de nuestra gente, el reclamo de cambio, porque estamos pasando hambre", dijo al referirse a la severa crisis que vive Venezuela bajo el gobierno de Maduro, marcada por escasez de bienes básicos y una inflación que alcanzará 10.000.000% en 2019, según el FMI.
"No tenemos miedo", respondían sus seguidores, militantes del partido Voluntad Popular (VP), fundado por el líder opositor Leopoldo López, bajo arresto domiciliario.
Tras las declaraciones del viernes, la ministra de Servicios Penitenciarios, Iris Varela, había amenazado con encarcelar a Guaidó, mientras Maduro las atribuyó a un "juego de muchachitos" que tomaron el control del Congreso para desestabilizarlo.
Condena internacional
Con la excepción de México, el Grupo de Lima condenó la detención y expresó en un comunicado su "más contundente rechazo a cualquier acción que afecte la integridad física" de los diputados y "el pleno ejercicio" de las competencias del Parlamento. El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, también manifestó en Twitter su "condena y rechazo absolutos" a lo que llamó "secuestro". "La comunidad internacional debe detener los crímenes de Maduro y sus esbirros", subrayó.
El gobierno argentino afirmó que "este episodio atenta contra las libertadas civiles y políticas de los venezolanos y ratifica la imperiosa necesidad de restablecer en Venezuela el orden democrático y el respeto de los derechos humanos"; mientras Chile fustigó lo que consideró un "amedrentamiento".
Varios países latinoamericanos, entre ellos el gobierno brasileño del ultraderechista Jair Bolsonaro, celebraron que el Parlamento declarara a Maduro como "usurpador" y que Guaidó anunciara que la Constitución lo legitima para asumir el poder mientras se convoca a elecciones.
En ese anuncio, no obstante, Guaidó admitió que eso solo será realidad si los venezolanos se vuelcan a las calles para respaldarlo y los militares le retiran su apoyo a Maduro. Pero todas las decisiones del Congreso son anuladas por el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), de línea oficialista, que lo declaró en desacato en 2016 y el jueves juramentó a Maduro.
Se espera que el próximo miércoles, del encuentro que mantengan los presidentes Mauricio Macri y Jair Bolsonaro, surja un nuevo llamado a desconocer el gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela.