El edificio de la Municipalidad de la Capital volvió a ser el epicentro de reclamos por planes de empleo. Un grupo de vecinos de los barrios Parque América, Esperanza y Eva Perón se apostó dentro del municipio para reclamar por trabajo.
El edificio de la Municipalidad de la Capital volvió a ser el epicentro de reclamos por planes de empleo. Un grupo de vecinos de los barrios Parque América, Esperanza y Eva Perón se apostó dentro del municipio para reclamar por trabajo.
Se trata del mismo grupo de vecinos que viene desde hace días llevando adelante tensas protestas y que el lunes pasado casi termina en tragedia cuando una mujer y un hombre intentaron prenderse fuego a lo bonzo.
Ayer las familias permanecieron por varias horas en el interior del edificio municipal y volvieron a amenazar con tomar drásticas determinaciones si es que no hay respuesta a sus planteos.
Florencia, la mujer que se arrojó combustibles y que terminó con lesiones, relató a El Ancasti la difícil situación por la que atraviesa y destacó que necesita en forma urgente un trabajo para mantener a su abuela de 80 años que padece discapacidad.
“Estoy en las últimas instancias, si no me atienden me abriré el cuello, tan solo pido trabajo. No vengo a pedirles que me regalen nada, solo quiero trabajar”, dijo la mujer, que comentó que sufrió lesiones en su cuerpo no solo por el intento de quemarse por su propia voluntad, sino también por las lesiones que le habría causado el grupo de policías que intentó detenerla.
La mujer insistió en que sufrió agresiones e insultos por parte de la Policía y que cuando fue trasladada a la comisaría le quitaron la ropa y le arrojaron agua helada.
El grupo también se había manifestado días atrás frente a la casa del intendente, Raúl Jalil. “Qué espera el intendente, que nos matemos en los pies de él. Estamos en las últimas instancias, no tenemos ni un plato de comida. Si no nos atiende vamos a venir mañana y todos los días hasta que nos atienda”, amenazaron.
Aseguran que necesitan con urgencia trabajo o becas para poder alimentar a su familia, ya que en la mayor parte de los casos cuentan con varios hijos a cargo. Todos aseguran que se mantienen realizando changas, pero que la situación económica ocasionó que cada vez sean menos las opciones que tienen para poder ganarse el sustento diario.