El empresario arrepentido volvió a declarar

Carlos De Goycochea dio más detalles y habló de aprietes

viernes, 17 de agosto de 2018 · 04:01

Otra de las declaraciones que engrosó el circuito de las coimas, que investiga la Justicia, fue lo del ex director de Isolux, que también se refirió a los aprietes y a los sobornos.

"Hablar de campaña era un eufemismo, eran aprietes, coimas", así lo definió ante el fiscal Carlos Stornelli el empresario Juan Carlos De Goycochea ex director de Isolux Corsán SA, la firma española a la que el gobierno kirchnerista le adjudicó la inconclusa Usina de carbón de Río Turbio. En su declaración, De Goycohea, se corrió del planteo de los "aportes de campaña" que fue la primera versión sobre su declaración indagatoria inicial que lo convirtió en "imputado colaborador".

En su presentación acusó a Roberto Baratta de "imponer proveedores" e incluso mencionó a dos firmas, una de las cuales  sería propiedad de un amigo del ex ministro de Planificación, Julio De Vido y otra cuya apoderada es Romina Mercado (hija de Alicia Kirchner).

Además, sostuvo ante el fiscal que el Gobierno lo presionó "para inaugurar la obra sin terminar para la campaña de Cristina Kirchner", según publicó Clarín.

La polémica Usina Térmica de Río Turbio volvió a ser objeto de análisis en la Justicia.
La obra que prometía aportar 240 Mw al sur del país, fue la que unió a la firma Isolux Corsán y a la gestión kirchnerista, y que hoy los encuentra enfrentados en la causa de los cuadernos de la corrupción.

Cuando Isolux quedó como adjudicataria para la construcción de la Usina, cobró el primer certificado de obra. "Después de eso Baratta empezó a exigir que para liberar los próximos teníamos que pagar", indicó De Goycochea ante Stornelli. Los pagos eran de 300.000 dólares cada uno y podían ser trimestrales.

Ayer el empresario volvió a declarar ante el fiscal Stornelli. "Hablar de aportes de campaña era un eufemismo, nos apretaban, eran coimas", dijo y así admitió que lo que Isolux pagó al gobierno de Cristina Kirchner "no fueron contribuciones para las elecciones, nos apretaban".

Además, apuntó directamente contra Baratta como responsable. "Él era el principal responsable de los aprietes y el primero fue el mayor de todos, cuando recién teníamos que arrancar la obra". Pero además, indicó que intervinieron para cobrar los sobornos Nelson Lazarte y Ezequiel García, ambos subalternos del ex secretario Coordinador del Ministerio de Planificación.

El fiscal y el juez Bonadio acusan al empresario de ser partícipe necesario de la asociación ilícita que "comandó Néstor y Cristina Kirchner", al haber pagado sobornos por 12,8 millones de dólares. Dicho monto fue desmentido por De Goycochea, quien dijo que eran "tres pagos anuales de 300.000 dólares cada uno".