El gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, fue agredido, aunque no resultó lesionado, tras un acto en la localidad de Villa Allende, en momentos en que se producía una protesta gremial. Fue tras la inauguración de una obra de reasfaltado de la avenida Padre Luchesse, de la localidad ubicada a 19 kilómetros de la capital cordobesa. Al finalizar el acto, Schiaretti abordó un auto y, mientras dejaba el lugar, el vehículo fue agredido con una piedra que causó la rotura de la luneta. La Policía detuvo a tres personas que, según trascendió, no formaban parte del gremio de Luz y Fuerza, que desarrollaba la protesta y que más tarde se desligó del incidente. Tras el hecho, el presidente Mauricio Macri repudió la agresión y apuntó a un "grupo de intolerantes", con un mensaje en su cuenta de Twitter. "Quiero expresar mi más enérgico repudio a la agresión al gobernador Schiaretti por parte de grupos intolerantes. En la Argentina no hay lugar para estas expresiones violentas", dijo. En sintonía, el ministro de Comunicación y Conectividad provincial, Manuel Calvo, dijo que los hechos "son obra de un grupo de inadaptados y fascistas".
29 de junio de 2018 - 04:00
