Mucho se ha debatido a lo largo de los años sobre problemáticas económicas como asimismo la constante Inflación económica y los remedios paliativos, ajustes varios, bajar el costo, reducir el gasto y el déficit, tomar crédito, esperanza de inversiones extranjeras, incentivar el consumo entre otros. Ante las circunstancias económicas y las urgencias de los gobiernos de turno, al mismo tiempo convive la ausencia de una visión de políticas de estado que formulen proyectos, la usencia de un modelo que genere riquezas para el estado, la familia y cada hombre que integra la Nación. O sea, la vida política se ha circunscripto en medidas urgentes, entre ellas las referidas en contra de la inflación económica, con perspectivas desde la culpa al otro visto al ciudadano solo como generador del gasto, sin valorar el potencial del hombre y de la nación para el desarrollo de un paradigma innovador.
LA CAUSA. pues, permitámonos ir un poco más allá e indagar sobre algunas posibles causas que dan lugar a los problemas que poseen nuestra Nación y jurisdicciones locales, entre otros el de la inflación económica, y tomando una perspectiva descriptiva similar al de Inflación, podemos observar que el problema no es económico sino mas bien político, dado que desde hace muchos años se viene agravando la crisis política y la “evidencia estructural de ella es la INFLACIÓN POLÍTICA”, por la cual surgen también otras consecuencia actuales y concomitantes a las problemáticas económica, como ser tenemos lo social, educacional, salud, justicia, seguridad, cultural entre otros.
Y que es la LA INFLACION POLITICA?. Es la sobrevaluación de las pretensiones del Poder con relación a la Capacidad Productiva de Políticas de Estado Trascendentes. Su construcción filosófica es solo desde la perspectiva de valorar la ley del menor esfuerzo y mayor beneficio, y su motivación radica en la inmediatez por la obtención de beneficios, desconociendo la importancia de un principio esencial como lo es el Proceso Evolutivo y relativizando las consecuencias de su inobservancia. Y ahora, Que se entiende por la sobrevaluación de las pretensiones del Poder? Es la actitud exagerada del político en pretender el poder, también se evidencia como conductas que se muestran como si tuviera una posición de aptitudes superior a las reales para ejercerlo, pues aquí radica la distancia sustancial y desproporcional entre la actitud y la aptitud.
Y, que sería entonces la Capacidad Productiva de Políticas de Estado Trascendentes? La capacidad aptitudinal para el desarrollo de una Visión del ser y para el ser, traducida en un plan de acción compartido por la mayoría y determinando los roles de cada uno del conjunto. Es la capacidad de administrar el tiempo, de pausa con reflexión, del ejercicio de la memoria histórica, de la argumentación, la creatividad, la interpretación, la elaboración artística y otras capacidades inéditas que muestran una singularidad que trasciende el ámbito físico y biológico del hombre y del estado. PRAXIS POLITICA. La inflación política en el transcurso de los años llevó a la ineptitud de la praxis política, formándose así ciclos que se evidencian en no poder innovar paradigmas, en otras palabras en la incapacidad de diagnosticar adecuadamente y en resolver los problemas actuales planteados. A modo de ejemplo, la grieta hoy es diagnosticada como un problema, cuando en realidad no es un problema, es lo que distingue nuestra esencia del ser argentino, el ser una comunidad plural y de pensamientos distintos; pues la incapacidad política no puede y no sabe cómo hacer frente y conducir un pueblo plural de origen y con visiones distintas, y equivocadamente se pretende utilizar en cuestiones sociales y políticas la visión de Unidad mediante la búsqueda del consenso sobre la base del intercambio de intereses, pues esto se ha naturalizado así, pero no es lo apropiado en un estado de derecho republicano construido desde la pluralidad y diversidad, pues el apego a la Constitución será el pilar base de la cohesión social mas no así los personalismos.
Pues la Inflación política distorsiona la perspectiva y genera un error de diagnóstico, por lo tanto errores de praxis en conducción, que sumado a la ausencia de visión a futuro (que estado queremos ser) son las verdaderas causas que tornan los constantes ciclos de crisis en argentina como en las jurisdicciones provinciales.
Asimismo la praxis política financiera con perspectiva solo en la inmediatez y su característica de improvisación, resulta siempre ser de impacto negativo y no es menor referirse respecto de la gravedad de sustentar dichas visiones en políticas basadas en marketing social, más no así en pensamientos estadistas construidos con visiones holísticas ysobre proyectos e instituciones constitucionales que trasciendan los gobiernos de turno.
Políticas especulativas. A lo largo de munchos años se vio distintas clases de medidas gubernamental es considerando antes que nada el costo electoral, acciones políticas dependientes de los sesgos partidarios, y valorada su concreción por advertir el retorno de gratitud en las urnas, siendo éstas de características solamente inmanentes.
Y lo peor aún, el ciclo de la inflación política genera un espiral ascendente sobre la base de un clientelismo político, con acciones cautivas y el canje del voto por beneficios no acordes a realidades sociales o proyectos trascendentes, con programas de gobierno que devalúan la cultura del esfuerzo, cuya incidencia negativa termina por desmotivar el estudio y el trabajo.
Las consecuencias de reincidir en estos ciclos críticos, se evidencian también en las actividades de los actores políticos en la lucha a corto tiempo por el poder, lucha ésta distante a la idea de construir un proyecto de desarrollo y mejora continuo.
En esta instancia y como si ello fuera poco, el ciudadano capaz y sin doble intensión es superado en número y hasta desplazado por aquellos “políticos light de aptitud y valores del ser” y en muchos casos también por una militancia rentada; y en cuanto ven al capaz que sobresale, lo disciplinan aplicando la ley del Ligustro,s e corta lo que sobresale o se desplaza lo que no encastra y se calle al que piensa distinto. Si reflexionáramos que prender bajar la inflación económica con solo medidas económicas, veremos que solo tendremos resultados de carácter placebo y temporal, reapareciendo nuevamente el círculo de la crisis; es entonces que debemos tomar conciencia que la verdadera crisis no es económica sino política siendo una de las causas la inflación política existente.
EL PODER. Así los hechos al indagarnos que ha coadyuvado a la inflación política?, veremos que en los últimos tiempos, normativas electorales permitieron el libre acceso para llegar al poder, sin filtro aptitudinal y per saltum de los partidos políticos, los cuales también han sido destruidos por los egos en el deseo del poder -por el poder mismo-,y sobre todo en la creencia de un ismo salvador como gobierno temporal, en virtud del cual surgieron también los distintos frentes electorales.
También es cierto que la “ausencia de evaluación” de gestión gubernamental en sus tres esferas ejecutivo, legislativo y judicial fortalece al ciclo de crisis. Uno de los beneficios de evaluar es permitir identificar los errores y redeterminar el rumbo, de poner en práctica esto podríamos salir del ciclo crítico, pero con salir no alcanza si no se formula proyectos con visiones trascendentes a los gobiernos de turnos.
Esta ausencia de evaluación por lógica lleva a los fracasos en proyectos de estado, pues son más bien proyectos políticos electoralistas, sobre una base de concentración de voto seguro por ende proyectos unitarios más que federales, en definitiva la ausencia de proyecto Nacional convergente con las jurisdicciones provinciales, también es parte de este proceso cíclico de crisis en nuestra argentina las provincias.
El paradigma de la función pública pareciera que es solamente el ser administrador de la cosa pública, pues pensar solo como administrador y subsidiario del pueblo es un pensamiento inerte e involutivo, hoy se requiere no solo ser administrador sino también contar con un pensamiento innovador del statu quo, que en definitiva permita el desarrollo del potencial que se posee tanto local como regional.
Así pues, hemos mal transformando durante años, la cultura del trabajo en una vida cómoda y debilitando la cultura de esfuerzo, bajo el paradigma donde una comunidad depende de un mesías y omite valorar el propio potencial, cuestión esta que se agrava cuando este pensamiento llega al poder y éste vive la lógica de la dependencia.
En esta instancia podríamos reflexionar entonces ¿en qué difiere una comunidad con violencia social y política, donde espera toda la ayuda del estado, con un estado que sólo espera y depende de las inversiones de afuera o vivir del crédito y con funcionarios públicos y políticos enfrentados suprimiendo las instituciones por los egos del poder?
EL DESAFIO. Pues hoy, la Nación y sus jurisdicciones provinciales requieren en bajar la inflación política, en converger la actitud con la aptitud de los políticos y funcionarios públicos, transformando este paradigma de la dependencia por la interdependencia, y para ello debemos desarrollar las habilidades de resiliencia institucional, fortaleciéndolas en cuanto a la confianza y confiabilidad, para que desde lo institucional se trabaje en políticas trascendentes con visión de mejora sustentable, haciendo foco en nuestro potencial tanto del hombre como del Estado, y construyendo un paradigma de desarrollo de riquezas junto al cual dotarle de un propósito de existir para coexistir, en otras palabras, para la convivencia en paz hacia la recta búsqueda de la felicidad en un país inobjetablemente poderoso, rico y aún con esperanza.