Luego que la Provincia perdiera 67 puestos de trabajo en el rubro textil con los despidos realizados en Calzados Catamarca y Alpargatas Textil, el Gobierno se reunió con los trabajadores y ofreció una ayuda paliativa para la situación.
Luego que la Provincia perdiera 67 puestos de trabajo en el rubro textil con los despidos realizados en Calzados Catamarca y Alpargatas Textil, el Gobierno se reunió con los trabajadores y ofreció una ayuda paliativa para la situación.
Funcionarios del Ministerio de Producción se reunieron con los desempleados y les ofrecieron el apoyo para el desarrollo de microemprendimientos y capacitaciones de oficio. Además el Ministerio de Desarrollo Social anunció la entrega de bolsones alimentarios para tratar de mitigar el impacto de la desvinculación en las familias. Por otra parte, a través del Ministerio de Trabajo de la Nación se brindará asesoramiento legal.
Por el ministerio participaron de la reunión el subsecretario de Industria, Comercio y Servicios, Antonio Corona, y el director de Industria, Bernardo Yazbek, mientras que también estuvo presente el delegado local de la Gerencia de Empleo de la Nación, Mariano Manzi, y el asesor de la Delegación del Ministerio de Trabajo de la Nación, Sebastián Fernández. Junto con los trabajadores los funcionarios evaluaron la situación y las diferentes alternativas para paliar los despidos.
Corona ofreció la posibilidad de iniciar de inmediato capacitaciones individuales o asociativas y el desarrollo de emprendimientos en oficios, teniendo en cuenta que se trata de operarios calificados en distintos rubros de la industria. Si bien los trabajadores admitieron que no se trata de la solución que buscan, indicaron que analizarán las propuestas.
También manifestaron que las familias recibirán la asistencia a través de bolsones alimentarios, planteo elevado al Ministerio de Desarrollo Social, desde donde se confirmó que, como primera medida, recibirán esta ayuda para paliar la grave situación socioeconómica. Por parte de la Gerencia de Empleo, Manzi dijo que se evaluará la situación particular de cada uno de los trabajadores a los efectos de tomar intervención.
El miércoles los trabajadores se reunieron con el intendente de la Ciudad Capital, Raúl Jalil, quien se habría comprometido a brindar algún tipo de asistencia, medida que les comunicaría la próxima semana.
Por su parte, los obreros despedidos expresaron su desazón por la situación que atraviesan. “Cualquier ayuda es solamente un paliativo ante esta situación; necesitamos un trabajo genuino”, destacó Claudio Carrizo, delegado de los trabajadores.
En este contexto, cuestionó la política del Gobierno nacional con la apertura de las importaciones que, según indicó, “destruyó totalmente la industria argentina; somos un claro ejemplo”, dijo, tras señalar que Calzados Catamarca perdió gran cantidad de empleados.
González: “No sabemos cuándo será el final”
El secretario general de la Asociación Obrera Textil (AOT), Jorge González, señaló que se trata de una situación muy dura y difícil y se lamentó de que las dos plantas puedan llegar al cierre total. “La situación es gravísima, quedó gente trabajando pero no sabemos a ciencia cierta cuál va a ser el final o cuándo va a ser el final, es cuestión de tiempo”, dijo a Radio Ancasti.
González insistió en que ya se había advertido el desenlace, ya que la firma “viene en picada libre”, tras remarcar que al momento en que fue adquirida por inversores brasileños las plantas de todo el país cayeron en decadencia.
Señaló que tiempo atrás se habían reunido con los propietarios de la firma en Buenos Aires, para tratar de conocer cuál era la situación real y solicitar inversiones, sin embargo no hubo resultados. “Somos conscientes de que en Catamarca hay un altísimo índice de desocupación y que quedarse sin laburo es grave”, dijo. También reclamó falta de acompañamiento. “No hubo acompañamiento de quienes correspondía. No echo la culpa a nadie, pero por supuesto que hay responsables”, dijo cuestionando al Gobierno nacional por abrir las importaciones que generaron la imposibilidad de vender a las empresas locales, a lo que agregó el gran impacto generado por las tarifas.