Mientras se avanzaba hacia una sanción definitiva en la Cámara alta del proyecto de retrotraer las tarifas, desde el Gobierno trascendió que el presidente Mauricio Macri vetaría la iniciativa entre hoy y mañana.
El proceso legislativo contempla que el Presidente tiene un plazo de diez días para promulgar o vetar cualquier ley. Hasta que ello no ocurre, la ley no entra en vigencia, acto que se produce apenas es publicada en el Boletín Oficial.
Ante el complejo panorama, un sector del Gobierno le habría pedido al Presidente que no lo hiciera de forma inmediata y a lo sumo esperara hasta la próxima semana para firmar el pronunciamiento expreso y devolver el proyecto al Congreso.
La intención es evitar un mayor impacto en la Marcha Federal por el Pan y el Trabajo, que llegará a Buenos Aires el viernes. Algunos ministros temen que el veto termine exacerbando los ánimos e impacte de lleno en la sociedad.
El Gobierno justificó las intenciones de vetar el proyecto con el alto costo que generaría para las arcas del Estado, que según proyecciones realizadas por el Ministerio de Hacienda sería de $ 115.029 millones.
Según los cálculos, el costo fiscal en el caso de las tarifas del servicio eléctrico será de $74.936 millones; en tanto que en el caso del gas sería de $ 34.643 millones y el agua (solamente el costo impositivo) $ 5.450 millones.




