El arzobispo, Mario Poli, realizó una dura homilía ante el Presidente y su Gabinete en el marco del Tedeum por el aniversario de la Revolución de Mayo, en la que reclamó atención del Estado hacia los sectores "más débiles" y advirtió sobre "una justicia distributiva largamente esperada". A su vez, elevó un fuerte reclamo en contra del proyecto de despenalización del aborto que se debate en el Congreso Nacional.
El prelado advirtió que "en los tiempos de crisis y desencuentros entre los argentinos no dominan las fuerzas económicas sino las espirituales", porque sino no se puede explicar cómo durante más de 200 años el pueblo atravesó "con paciencia y virtud laboriosa los momentos oscuros, a veces sobreviviendo a sostenidos periodos de confusión, a la carencia de medios básicos y al flagelo de desocupación, dando lugar a los humillantes rostros de la indigencia, paradójicamente en una tierra rica de recursos naturales".
"Este pueblo que todo lo toleró sin perder la esperanza de un mañana mejor, confiando en una justicia distributiva largamente esperada. Su lección nos alienta a pensar que nuestra Nación siempre tiene destino", apuntó.
Poli comenzó la homilía con un sugestivo pasaje bíblico, en el que se relata cómo el rico Zaqueo de Jericó cobraba a su pueblo impuestos para los romanos y, en ese marco, subrayó: "La indiferencia y el egoísmo de los ricos frente a la miseria de los pobres no pasan inadvertidos a los ojos de Dios, que sí se acuerda de los pobres y no olvida su clamor".
Ante la mirada atenta de Macri y de su esposa, Juliana Awada, el sucesor de Mario Bergoglio remarcó además que "los cambios sociales y culturales se dan en procesos que demandan tiempo que nos trasciende y superan los periodos de gobiernos e incluso de generaciones", por lo que pidió "desconfiar de los logros instantáneos y recetas prometeicas".
Sin embargo, remarcó que "mientras dura ese proceso, el primer deber del Estado es cuidar la vida de sus habitantes, especialmente de los débiles, los pequeños, los pobres y marginados, los enfermos y los ancianos abandonados, porque son los más pobres de los pobres".
"Si comenzamos hoy, dentro de 10, 15 o 20 años se verán los frutos. No podemos someter el tiempo, pero sí continuar unidos por el bien común", aseguró. Sobre el aborto
Por otro lado, Poli advirtió que "la defensa del inocente que no ha nacido debe ser clara y firme" y remarcó que "cuidar la vida de punta a punta de la existencia es querer ser Nación".
"La defensa del inocente que no ha nacido debe ser clara, firme y apasionada porque allí está en juego la dignidad de la vida humana", sostuvo en alusión al proyecto de despenalización del aborto que se votará el próximo 13 de junio en la Cámara de Diputados.
En este sentido, remarcó que "ante el bello e inefable don de la concepción, si la propuesta es optar por una u otra, en esta bendita tierra austral, apostamos decididamente a que vivan las dos".
"En la Argentina bicentenaria, no sobra nadie, todos son necesarios e importantes, por lo que ninguna persona debe ser excluida de la fiesta de la vida, hasta el más humilde y olvidado de la Patria profunda", completó.