El cierre del Frigorífico municipal puso en una situación alarmante a los matarifes locales, que aseguran que los costos del proceso podrían sufrir un incremento del 100% y esto podría repercutir en los consumidores.
Preocupación por el cierre del Frigorífico Municipal
Alejandra Chazarreta, miembro de una tradicional familia en el rubro, destacó que la función del predio municipal permitía a los matarifes una competencia leal, además de permitir mantener los precios al consumidor.
Según indicó, mientras la faena en el predio municipal se cobraba por animal, los frigoríficos privados lo hacen por kilo faenado, lo que genera grandes diferencias económicas.
Para tener una idea, Chazarreta destacó que por ejemplo el valor de la taza de faena cobrada en el frigorífico municipal era de aproximadamente $910 por animal, en un promedio de 29 cabezas el costo aproximado era de $26.390.
Mientras que los valores privados oscilan en los $5,50 por kilo faenado; es decir que en un ingreso de 17 mil kilos de animal vivo, dejando unos 8.500 kilos de faena el costo es de $46.750, casi el doble. “La medida no solo afecta a los matarifes, afecta a toda la comunidad”, reclamó Chazarreta.
Si bien señaló que con los privados se puede llegar a un acuerdo sobre el valor, no descartó que esta medida a futuro termine perjudicando la actividad, ya que habrá una libertad total de precios.
Por otra parte, destacó que además de tener costos más económicos, el matadero municipal realizaba la entrega de otros saldos del proceso como cuero, grasas, tripas, achuras que permitían otros ingresos al matarife; mientras que los privados no lo hacen.
También negó que el predio no estuviera funcionando, aunque admitió que fue objeto de la desidia, pues a lo largo de los años y pese a las advertencias de SENASA y del Ministerio de Agroindustria que demandaban mejoras y la instalación de una planta de efluentes nada se hizo.
Sobre el anuncio del municipio de una relocalización se mostró descreída de la medida, ya que según opinó si es que había intenciones de mantener su funcionamiento el predio ya se hubiera encontrado en ejecución.
Tasa de introducción
Por otra parte, cuestionó las modificaciones introducidas el año pasado con la reforma tributaria, cuando se quitó el cobro de la tasa de introducción, lo que, aseguró, deja desprotegida a la producción local de alimentos como cerdo, huevo, entre otros alimentos.
Al respecto, Chazarreta cuestionó las incoherencias del municipio en relación con las pérdidas económicas para las arcas municipales con la eliminación de esta tasa y el cierre del Frigorífico Municipal. “¿Cómo puede ser que la misma municipalidad deje de percibir casi 25 millones de pesos entre tasa de faena y tasa de introducción?”, dijo tras remarcar que las medidas fueron en desmedro de la producción local.