Las jubilaciones y pensiones no contributivas tendrán un aumento del 5,69% en junio, lo que elevará el ingreso mínimo actual de $7.660 a $8.096,30.
Las jubilaciones y pensiones no contributivas tendrán un aumento del 5,69% en junio, lo que elevará el ingreso mínimo actual de $7.660 a $8.096,30.
La medida impactará también en el salario familiar y en los ingresos que reciben los beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo (AUH), en un mismo equivalente.
La AUH pasará de $1.493 a $1.578 y en caso de hijo con discapacidad, el importe será de $5.146.
En total, según informó ANSES, serán 17,6 millones las personas alcanzadas por las recomposiciones.
17,6
Son los millones de beneficiarios, tanto de las jubilaciones, pensiones no contributivas y asignaciones, que serán alcanzados por el aumento.
Se trata del segundo aumento del año, en virtud de la nueva escala vigente para los aumentos de los beneficios. Con la actualización las jubilaciones alcanzarán al sexto mes del año un acumulado nominal del 11,7%.
Pero ANSES ya tiene establecido el promedio de lo que será el tercer incremento del año, y que en septiembre será de alrededor de un 6,7%, lo que permitirá que en el caso de la jubilación pase a ser de $8.630.
Hasta el momento con los aumentos previstos el salario de un jubilado acumularía en el año un 19,1%.
El primer aumento del año se había aplicado en marzo y fue del 5,71%.
Nueva escala
Los porcentajes surgen de la aplicación de la fórmula de movilidad que rige desde marzo de este año y que contempla la variación que tuvieron en un trimestre determinado la inflación (de eso se toma el 70%) y los salarios según el llamado índice Ripte (se considera el 30%), según detalló una nota publicada por La Nación.
Sin embargo, esos niveles de alza no son para todos los beneficiarios por igual dentro del universo de los jubilados, ya que hay que tener en cuenta que un grupo de ellos recibió un bono en marzo (que intentó compensar un efecto negativo en el enganche entre las fórmulas de movilidad). Algunos, además, sumaron algo más por la garantía legal que indica que ningún jubilado o pensionado que no haya obtenido su beneficio a través de una moratoria debe ganar menos del 82% del salario mínimo, vital y móvil, hoy de $9.500.
Mientras tanto, la inflación entre los meses de septiembre (el último en el que se recibió una suba antes de la nueva ley) y abril pasado, acumuló un 15,3%, es decir, una suba más elevada que la acumulada por el índice de movilidad.
La ley que fue aprobada en diciembre de 2017 prevé cuatro variaciones al año, basadas en la evolución del índice de inflación y de los salarios.