El ex presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva no es un prófugo de la justicia, pese a no haberse entregado dentro del plazo fijado por el juez Sergio Moro, porque las autoridades saben donde está y no han intentado arrestarlo, explicó la asesoría de comunicación del magistrado. "Lula no incumplió una orden judicial. Le fue dada la oportunidad para que se presente ante la justicia sin necesidad de que tenga que intervenir la policía. Pero todo el mundo sabe donde está, no está escondido ni prófugo", dijo la asesora.
Medios internacionales informaron que las negociaciones pasarán a un cuarto intermedio hasta hoy luego de que Lula asista a una misa por su difunta esposa, que está prevista para las 9.30. El ex presidente pasaría la noche en el sindicato de los Metalúrgicos en San Pablo, donde se encuentra atrincherado luego de que venciera el plazo para presentarse ante la Justicia, y se entregaría hoy tras participar de una misa en memoria de su fallecida esposa. Las autoridades evaluaron ayer que era peligroso el arresto en las adyacencias del Sindicato de Metalúrgico por la cantidad de simpatizantes que llegaron hasta el lugar y el operativo podría terminar en episodios de violencia.
Por su lado, la Policía Federal de Brasil informó que no irá a buscar a Lula a la sede del sindicato. Esto ocurre por una jurisprudencia, que no permite a las fuerzas de seguridad a cumplir los mandos de búsqueda y de prisión dentro de domicilios. Y que, a su vez, obliga a hacer este tipo de procedimientos bajo la luz del día.
En Argentina La Embajada de Brasil en la Ciudad de Buenos Aires fue punto de encuentro de una importante movilización de militantes de agrupaciones sociales, políticas y sindicales opositoras al Gobierno en repudio a la orden de detención del ex presidente Lula Da Silva.