La caída del subsidio nacional al transporte público de pasajeros puso en jaque a las empresas y a los gobiernos provinciales, que ahora buscan contener la situación que terminará de impactar en el bolsillo de los usuarios, pese a la voluntad de apoyo oficial. Pero también hay mucha incertidumbre sobre cómo continuará el Boleto Estudiantil gratuito, otorgado por el Gobierno provincial y que benefició durante el año a más de 33 mil catamarqueños.
Aún no hay "garantías absolutas" sobre el Boleto Escolar gratuito
El director de Transporte de la Provincia, Guillermo Matterson, en diálogo con Radio Ancasti, admitió que “garantías absolutas en las condiciones en las que nos encontramos a nivel macro, la verdad que no existen, pero existe una impronta de que esto se lleve adelante y que continúe como proyecto en 2019”, dijo sobre el beneficio estudiantil.
Si bien destacó que en el Presupuesto provincial para el año próximo se asignaron $240.000.000 al transporte, además de $80 millones para el Boleto Estudiantil como parte de las proyecciones realizadas, la compleja situación económica que afronta el país y la provincia obligan a rever costos y cómo se manejará la asistencia.
“Las previsiones están hechas, nada más que la dinámica económica del país siempre deja atrás las previsiones que se hagan en cuanto al aporte que el Estado debe hacer para sostener algunas situaciones”, dijo Matterson, entre las que incluyó la continuidad del boleto gratuito para los estudiantes.
Sin embargo, aseguró que es voluntad de la gobernadora de la provincia, Lucía Corpacci, mantener el beneficio, sobre el que aseguró logró una alta adhesión y un gran impacto en la población.
También evaluó que “a través de una correcta administración hemos podido sostener márgenes razonables en cuanto a la demanda de asistencia que podía otorgar el Estado”.
Señaló también que continúan trabajando en ver cuál será la asistencia que ofrecerá a las empresas locales, que ya advirtieron que “sin ayuda oficial sería inviable la prestación del servicio”.
“Vamos a ver cuál es la tarifa que es viable para el transportista y también para el usuario, y en el porcentaje que la Provincia pueda asistir para afectar lo mínimo posible la economía familiar de los usuarios”, dijo el funcionario.
Mientras que coincidió con el sector privado en que existe un gran desfasaje entre los altos costos que generan mantener y prestar el servicio y el precio del boleto.
Igualmente fue crítico con la medida nacional de quitar el subsidio casi en su totalidad por el cual Catamarca recibía unos $40.000.000 y sobre los que pasará a recibir solo $1.500.000.
Según indicó, pese a la quita del subsidio, el Estado nacional continúa percibiendo el canon impositivo sobre el costo del gasoil y que Catamarca al igual que el resto continúan pagando.
“El impuesto se sigue pagando, pero ya no se hace la distribución del fondo que genera este impuesto”, cuestionó.
Por su parte, Juan Vergara, titular de la UTA seccional Catamarca -La Rioja, destacó que existe mucha preocupación en las empresas sobre cuál será el futuro del servicio el año próximo.