La última sesión ordinaria del Concejo Deliberante capitalino, dejó como resultado la declaración de “emergencia” en el sistema de nomenclatura de la Ciudad.
La última sesión ordinaria del Concejo Deliberante capitalino, dejó como resultado la declaración de “emergencia” en el sistema de nomenclatura de la Ciudad.
La iniciativa aprobada y de autoría del concejal Simón Hernández establece la necesidad urgente de incorporar nombres y su correspondiente señalización a las calles y pasajes de la ciudad, pese a que aún quedaron en la agenda legislativa varios temas también urgentes en lo que hace a la situación económica y al ahorro propuesto por algunos legisladores sobre la dieta.
Al parecer por este año, la iniciativa de reducir la dieta de los concejales, que cosechó dos propuestas: una por el 20% de reducción y otra por el 40%, quedarán pendientes. El ahorro de los concejales también había sido planteado por el SOEM, en medio de un enfrentamiento rabioso por algunos proyectos que atentaron contra los ingresos que recibe el gremio y en el marco de una seguidilla de paros municipales.
Sin embargo, la necesidad de ubicarse en la ciudad obtuvo más relevancia en el ámbito legislativo municipal y se convirtió en “emergencia” con el acompañamiento de ambos bloques.
Según destaca la iniciativa convertida en ordenanza, “la gran expansión que tuvo la Capital en los últimos años no estuvo acompañada por un ordenamiento de calles y muchos menos de la identificación de cada una de ellas. Resulta común escuchar a los capitalinos quejarse porque a sus domicilios no llegan las cartas, las facturas y más grave aún, ante cualquier emergencia sanitaria o policial los vehículos se pierden varias veces antes de llegar al lugar desde donde se los requiere”.
También, indica que la finalidad del proyecto es paliar el déficit existente y posibilitar la realización de acciones tendientes a lograr un método de identificación ordenado y acabado de nominación de sus arterias. Mientras que indica que a tales efectos la declaración de emergencia tendrá una duración de un año, contando a partir de su entrada en vigencia, pudiendo ser éste prorrogado por el Poder Ejecutivo, por única vez y por igual término, en caso de verificarse que las causales que justifican la emergencia no han cesado.
El proyecto también dispone la formación de un nuevo plano de la Ciudad, con la incorporación de un Sistema Identificador numérico correlativo adicional a la nomenclatura actualmente existente de calles, pasajes y avenidas similar al existente actualmente en Valle Chico.
Sin dudas la necesidad de ubicación y orientación para la población es fundamental en el crecimiento de la ciudad, pero declarar la emergencia, resulta un tanto extremo en un contexto de crisis y diferentes problemas sociales que también afectan a la población.n