El intendente de la Capital, Raúl Jalil, consideró que la contención social que brinda el Estado debe estar particularmente enfocada en los gobiernos provinciales y municipales, que es necesario que estos planes exijan una contraprestación a cambio y lamentó que el reparto de esta asistencia "le dio mucho poder a varios movimientos sociales". Lo hizo en una entrevista que concedió al sitio Infobae.
Jalil: "Los planes sociales dieron poder a muchos movimientos"
Consultado sobre el contexto económico y los índices de pobreza, Jalil señaló que si bien hay contención social, ésta "no es la mejor" y dijo que debería transitar por canales institucionales. "Los planes sociales tienen que pasar o por la intendencia o por la gobernación, porque sino es como que desautoriza un poco al intendente o al gobierno. Esa metodología tiene que cambiar, pero son decisiones políticas que se tienen que tomar en Buenos Aires", señaló.
En ese sentido, destacó que durante el kirchnerismo "se hizo bien en la bancarización del sistema". "Eso ha sido muy bueno, pero se le dio mucho poder a los movimientos sociales. No estoy en contra de ellos, pero pienso que tienen que tener una auditoría, un control. Y que en eso podríamos cumplir un muy buen rol los intendentes o los gobernadores, en ese control de la contraprestación por ese pago que hace el Estado nacional", opinó. Además, se refirió a que con el sistema actual hay algunos movimientos sociales "que nos hacen piquetes en el municipio, después van al gobierno provincial y después van a Acción Social de la Nación", y opinó que si hay una contraprestación del Estado, estos movimientos "deberían tratar de por lo menos no tener piquetes".
Ante la consulta sobre si creía que hay gente que recibe planes sociales y que no los necesita, el intendente consideró que "es probable que haya de esos casos", e insistió en la necesidad de que exista una contraprestación a cambio del subsidio. "Yo tengo buena relación con algunos movimientos sociales, con otros no tengo relación. Pero tiene que haber una función, sino la gente se envicia y en los barrios tenemos más problemas cuando la gente no trabaja. Aunque sea deben limpiar las calles. Creo que la gente tiene que hacer algo, el ocio no es bueno", expresó.
En ese sentido, señaló que si le tocara ser gobernador de la provincia, "cerraría el Ministerio de Desarrollo Social". "Creo que la acción social como acción social no ha sacado a nadie de la pobreza. Entregar un bolsón tampoco. Lo que yo creo que sí puede sacar a alguien de la pobreza es la entrega de un dinero para que la gente lo administre bien a cambio de un servicio. Sobre todo si lo administran mujeres, porque lo administran mejor", dijo.