La agobiante jornada de ayer dejó en evidencia el reclamo que vienen llevando desde hace meses los trabajadores del Instituto Provincial de la Vivienda (IPV), que prestan servicios en los pabellones 6 y 16 del CAPE, por el funcionamiento del sistema de refrigeración del edificio público. Y hasta plantearon que la jornada laboral se reduzca hasta las 10, por la falta de aire acondicionado.
Pero, el reclamo laboral dejó en evidencia algunas inconsistencias que se plantearon en el propio organismo que administra, Dante López Rodríguez, ya que se abonó una suma cercana a $500.000, por el aire que no funciona.
La respuesta a los molestos trabajadores fue que aún no llegó el repuesto que le falta a la empresa para completar la reparación; sin embargo en julio se certificó que la obra se realizó al 100% con lo que la empresa ya cobró por el trabajo que no concluyó.
Ahora, de acuerdo a la información a la que pudo acceder El Ancasti, se estaría preparando un nuevo concurso de precios, para darle una solución al problema, que medio millón de pesos no resolvió.
Ayer los trabajadores cansados de pedir por la reparación -pagada, pero no realizada-, se manifestaron pacíficamente afuera de los pabellones y elevaron un petitorio a López Rodríguez, para exigir que se cumplan las condiciones laborales e intimar a que se reduzca la jornada laboral hasta las 10 hasta tanto se resuelva el desperfecto.
Los 40 grados de sensación térmica durante la misma mañana caldearon aún más los ánimos. “Trabajar en esas condiciones es inhumano”, cuestionaron.
En la misiva, los trabajadores se dirigieron al administrador y expresaron su reclamo “por las condiciones de trabajo a que gran parte de los compañeros que prestan servicios en los edificios 6 y 16 se ven expuestos, ante la falta de funcionamiento de los equipos centrales de aire acondicionado”.
También señalaron que la problemática fue planteada en reiteradas oportunidades en forma personal y a la fecha no obtuvo respuesta. “Continuamos trabajando en condiciones insalubres en las que nos exponemos a temperaturas cercanas a los 40 grados en las instalaciones, por lo que siguiendo el mandato expreso de la asamblea de nuestros compañeros, solicitamos que la jornada laboral se extienda hasta las 10 para todos los trabajadores, directamente afectados por la situación y mientras continúe el inconveniente mencionado, teniéndose por cumplida la carga horaria de ley y las horas Fonavi”, expresa la nota firmada por los referentes de los trabajadores representados por ATE.
Lo cierto es que en los edificios conviven unas 100 personas, pero reciben a miles en forma diaria, quienes concurren en búsqueda de una solución habitacional por parte del Estado, que tampoco merecen una atención reducida, pese a la precariedad de las condiciones en la que trabajan los empleados.