La Asociación de Trabajadores del Estado volvió a reclamar por una mejora salarial, esta vez con piquetes en los ingresos al CAPE, lo que produjo el malestar de algunos trabajadores. El sindicato insiste con que el Gobierno ofrezca una suma extraordinaria en concepto de paliativo, y además discutir un bono de fin de año.
Tal como ocurrió el pasado lunes, los trabajadores de Obras Públicas y Servicios Públicos agremiados en ATE se manifestaron, esta vez bloqueando el ingreso al CAPE con quema de neumáticos en reclamo por la falta de acuerdo paritario. La protesta generó el malestar de otros trabajadores, usuarios del transporte público y conductores que se encontraron de forma sorpresiva con la manifestación.
La intención es continuar con las manifestaciones, según se decida en asambleas que se realizan a primera hora cada jornada. El gremio pide que el Ministerio de Hacienda otorgue un paliativo de por lo menos $2.000, y además que se negocie el pago de un bono de fin de año del que no adelantaron una suma todavía. Además, piden que las paritarias del año próximo comiencen en enero, para que el aumento comience a regir a partir de marzo y no desde mayo, como es habitual en la Provincia. También pedían por el pase a planta permanente de los trabajadores contratados. En la conciliación obligatoria que terminó la semana pasada no lograron acercar posiciones respecto de ninguno de estos puntos.
El reclamo de ATE responde al rechazo a la revisión salarial que lanzó el Gobierno el mes pasado. Es que este mes, cuando se cobraron los haberes de septiembre, hubo un 3% de incremento que Hacienda oficializó el mes pasado a modo de adelanto de la ejecución de la cláusula gatillo, que se había establecido en el acuerdo salarial de mayo.
ATE considera que esa cifra deja a los empleados provinciales "con salarios de hambre" y que la situación es aún peor en los municipios del interior, donde este gremio tiene el grueso de sus afiliados.
En la manifestación del lunes, cuando se movilizaron hasta Casa de Gobierno, habían contado con la participación del secretario general a nivel nacional, Hugo Godoy, quien se sumó a las críticas que ya había hecho el representante local, Ricardo Arévalo, hacia el gremio UPCN, a quienes tildaron de "víboras indignas", en un capítulo más de la interna entre ambos sindicatos. n