El candidato del Partido Social Liberal, Jair Bolsonaro, ganó por amplio margen la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil, pero deberá medirse con el izquierdista Fernando Haddad el 28 de octubre en un balotaje que al principio de la jornada confiaba en evitar. Con el 99% de los votos escrutados, Bolsonaro tenía el 46,30% de los votos, frente al 28,90% de Haddad, que cuenta con el respaldo del encarcelado ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva. En una jornada para el olvido para el Partido de los Trabajadores, la ex presidenta Dilma Rousseff también se quedó afuera del Congreso al finalizar cuarta, a pesar de que lideraba las encuestas de intención de voto.
Con la confirmación de una elección polarizada entre derecha e izquierda, quedaron en el camino los candidatos Ciro Gomes (12,52%), Geraldo Alckmin (4,80%) y Joao Amoedo (2,55%).
En una transmisión en vivo por internet, Bolsonaro aseguró que presionará al Tribunal Supremo Electoral: "Si yo tuviera confianza en el voto electrónico, ya tendríamos presidente hoy. Lo que está en juego es el mantenimiento del Lava Jato", aseguró el candidato, que no alcanzó el 50% de los votos y por ello se enfrentará a Haddad en la segunda vuelta dentro de tres semanas.
Además, en su perfil de Twitter, aseguró que "si hay alguien que amenaza a la democracia, ese alguien es el PT", fuerza política que según dijo, "financió dictaduras, anuló al Poder Legislativo, tienen a tesoreros, publicistas y un ex presidente condenados por corrupción, quieren acabar con el Lava Jato, y controlan a los medios de comunicación e Internet".
Por su parte, Haddad prometió un país "profundamente democrático" si resulta victorioso, y agradeció el "liderazgo" de su mentor, Lula. "Queremos unir a los demócratas de Brasil. Queremos un proyecto amplio, que busque de forma incansable la Justicia social", expresó en una conferencia de prensa. Además, aseguró que "la segunda vuelta es una oportunidad que nos dio el pueblo", y cargó contra Bolsonaro: "Queremos participar del debate, nosotros no portamos armas", dijo.
La clave para que Haddad se acerque a los porcentajes de Bolsonaro reside en el centroizquierdista Ciro Gomes, del Partido Democrático Trabalhista (PDT), que fue ministro de Integración Nacional de Lula y se ubicó tercero. Gomes, en declaraciones a la prensa, dijo que discutiría con los líderes del PDT la posición en la segunda vuelta, pero adelantó ya un posible apoyo: "haré lo que hice toda mi vida, que es luchar por la democracia y contra el fascismo", declaró.
Sin Dilma
La ex presidenta Rousseff, que era candidata a senadora en el estado de Minas Gerais por el PT, no logró ser elegida y obtuvo apenas el 15% de los votos, en cuarto lugar de la disputa. Así, quedó fuera del Congreso que la destituyó de la presidencia en 2016, lo que permitió la llegada de Michel Temer a la jefatura de Estado.
Respaldo argentino
La Cancillería felicitó al gobierno y al pueblo brasileño por la realización de la primera vuelta de las elecciones presidenciales, y destacó que constituye una "reafirmación de la fortaleza de las instituciones democráticas de Brasil". Así lo hizo mediante un comunicado, en el que también deseó éxitos para la segunda vuelta y señaló que espera la definición para "continuar trabajando, juntos, con quien resulte electo ese día en el objetivo compartido de profundizar el proceso de integración y los proyectos comunes que nos unen".