La recaudación impositiva de la Provincia comenzó a padecer la consecuencia de la recesión que afronta el país y tuvo una considerable disminución en casi todas las contribuciones en el primer semestre del año.
La recesión impactó de lleno en la recaudación impositiva
El Impuesto al Automotor es el que registró el retroceso más importante con un 29,5% en relación con el año anterior; le sigue el Inmobiliario, que tuvo una baja del 27,35%; mientras que el Impuesto al Sello tuvo una baja del 9%. Por su parte, el único impuesto que marcó un aumento fue Ingresos Brutos, que tuvo un alza del 2,15%.
Rodolfo Fabián Carrizo, director de Fiscalización de Rentas de la provincia, señaló a El Ancasti que en un comparativo entre el primer semestre de 2017 e igual período de 2018, los valores nominales marcan un aumento; sin embargo al analizar el impacto de la inflación, el resultado es adverso.
Según los datos proporcionados, la recaudación del año pasado fue de $1.218.704.929,45; mientras que este año fue de $1.552.051.558,27. Los números dan cuenta de una suba estimada en el 27,35% a valor nominal; sin embargo al contrastar estos números con la inflación promedio en ese período del 29,5% aproximadamente, registra a niveles reales una menor recaudación en un 2,15%.
Del total de tributos que administra Rentas solo Ingresos Brutos dejó un saldo positivo, pero no compensa el desfasaje en el resto de los impuestos.
Para Carrizo, la baja recaudación se explica porque “la familia prescinde del pago de impuestos, cuando tiene que hacer frente a sus gastos. Se deja de pagar Automotor, Inmobiliario para pagarlos luego”, analizó. Mientras que destacó que los catamarqueños optan por priorizar la compra de alimentos, educación y pasan a un segundo plano el resto de bienes de consumo como vestimenta, calzado y demás, entre ellos el pago de impuestos.
Sin embargo, el panorama no es para nada alentador y se espera que la segunda parte del año puedan registrarse más bajas.
“Los índices inflacionarios del segundo semestre están siendo más agresivos que en el primer semestre del año, es probable que caigan aún más”, evaluó Carrizo. Según indicó, la inflación de septiembre estuvo en el orden del 6,5%, mientras que las consultoras nacionales ya estiman que en octubre no será menor al 5%. Y aunque se habla de una desaceleración de la inflación, la disminución hasta ahora no es significativa.
Con estos índices, que prácticamente duplicarían los registrados mes a mes en la primera parte del año; la recaudación tendería a bajar aún más, y "es muy probable que esta pequeña diferencia a favor de los Ingresos Brutos pase a tener un comportamiento como el resto de las contribuciones", dijo.
Para Carrizo, “no es que el comerciante no quiera pagar Ingresos Brutos, el comerciante no vende y si no vende es porque la familia no compra, y vemos replicado esto en comercios que cierran”, analizó.
Evaluó que los resultados están relacionados con que la Provincia respetó el Pacto Fiscal firmado con el Gobierno nacional, y a diferencia de otras no modificó las alícuotas. “El Pacto Fiscal decía que había que disminuir ciertas alícuotas. En la provincia las que no había que disminuir no las tocamos, pero otras provincias aumentaron las que no tenían topes, con lo que lograron que aumente la recaudación”, dijo tras destacar que fue una decisión para acompañar al sector comercial.