La inversión de los fondos que llegan desde Nación para los programas educativos genera algunas dudas por el criterio político para orientar el destino de las partidas. Según información a la que accedió este diario, hasta mitad de año, la dirección Provincial de Programas Educativos, a cargo de Diego Leiva, había ejecutado $ 7.536.757 que corresponden a gastos del año pasado y de este año. Sin embargo, llama la atención el destino, ya que cerca del 50% de las partidas se invirtieron en servicios de catering o en tareas de marketing del Ministerio de Educación, como la impresión de remeras y chalecos.
Surgen dudas por la inversión de los fondos educativos
La información surge al desagregar la ejecución presupuestaria del área . En este período se advirtieron numerosas irregularidades que van desde inobservancias en los procesos administrativos por exigencias que debieron cumplimentar los proveedores o prestadores de servicios, irregularidades en cuanto a las exigencias de los organismos de recaudación para facturación, hasta gastos que evidencian cierta dilapidación los recursos educativos, por el destino que tuvieron esos fondos, lo que contrasta con el reclamo que venía haciendo el Ministerio por la poda o las demoras en el envío de remesas del Tesoro Nacional.
Con respecto al destino de los recursos educativos, se advirtió pagos por servicios de catering y comidas en eventos que habrían sido ejecutados por las direcciones de nivel en distintos puntos de la provincia, en reuniones, lanzamientos de líneas de acción, presentaciones y otros similares por la suma superior a los $2.200.000. Estos servicios fueron prestados en muchos casos por firmas sin antigüedad en el rubro o por alguna firma no inscripta en ese rubro en la AFIP, según la consulta de las actividades realizada en la página oficial de éste organismo recaudador. Entre la imponente suma, llama la atención lo abonado a una firma por un encuentro de centros de estudiantes en el marco del programa PATA, por el que se pagó la suma de $ 252.450 en un día según el detalle de la rendición.
Otro rubro muy llamativo en el destino de los recursos educativos, es el de adquisición de indumentaria – merchandising del Ministerio - (remeras con impresiones , chalecos, etc.), por el que se pagó en total un monto cercano a $ 1.100.000. La impresión de remeras para distintos niveles tiene un proceso acelerado que fue desde diciembre de 2017 hasta mayo de este año, conforme a los datos a los que se pudo acceder.
Este monto ( $ 1.100.000) se repartió en firmas que no estaban inscriptas en la AFIP en ese rubro al momento de la facturación, otras que facturaron el mismo mes en que se inscribieron, pero ninguna de ellas resulta ni remotamente conocida como proveedor del medio. En este rubro también se observa que para el encuentro de Centro de Estudiantes se pagó la suma de $ 237.600, a una sola firma.
Aquí también llama la atención el gasto de “ mochilas e impresión de estas para el nivel inicial”, en lo que se gastó unos $ 300.000
Como parte de la “asistencia social” que realiza Educación se observa el gasto en gran cantidad de resmas de papel que supuestamente se distribuyen en el interior.
Un párrafo aparte merece una proveedora , de apellido Quiroga, a quien se le compró indumentaria por $ 118.000 e impresiones por $ 112.000, cuando a la fecha de las contrataciones no se encontraba inscripta en ninguno de los dos rubros, sino en enseñanza de nivel inicial, primaria y secundaria, y en representaciones de obras musicales. Paralelamente se pudo verificar que Quiroga mantiene relación de dependencia con el Estado Provincial, con lo que se encuentra en incompatibilidad.n
Programas: Cambios en la implementación
En una entrevista concedida a este medio hace algunos meses, Diego Leiva, quien está a cargo de la Dirección Provincial de Programas Educativos, hacía referencia que la dirección a su cargo ya no administraba los programas nacionales que llegaban a la provincia desde la Nación, sino que se había convertido en una unidad ejecutora en la que decidían el destino de los recursos eran las direcciones de nivel bajo la órbita de la Subsecretaría de Educación a cargo de Olga Burella, quien era directora de secundaria y que durante su gestión lanza el programa “estrella” del ministerio cuyo objeto era el acompañamiento en la trayectoria de los alumnos – P.A.T.A. La implementación de este programa se llevó casi $ 2.000. 000, solo hasta mitad de año, y por ahora no existen informes sobre el resultado pedagógico de la iniciativa que implementó la Provincia.
A partir de este criterio, Leiva se desentendía del destino que tenían los fondos que llegaban a las cuentas de su dirección, ya que su función sería continuar con otros programas menores que quedaba en su órbita y se encargaba de diligenciar los trámites administrativos por las requisitorias de las direcciones de nivel especialmente, de la Dirección de Educación Secundaria y la Dirección de Educación Primaria.
Además, hay que considerar que los gastos descriptos fueron avalados por la jefa de gabinete Belkys Vera, la que tiene un grupo de contadores muy cercanos y de manera informal autorizan los trámites antes que el expediente pase a la Dirección de Administración para el pago.n