La Municipalidad de la Capital estrenó este año un nuevo Código Tributario que redujo considerablemente la cantidad de contribuciones. Aún cuando en los primeros meses del año logró fuertes recaudaciones, en el acumulado anual no logró igualar al índice de inflación del INDEC: mientras los precios aumentaron un 32,54%, los ingresos del municipio se incrementaron en poco más de un 27%, que significan unos 78 millones de pesos más.
Si bien en el inicio del año fue positivo para las arcas municipales, la recaudación en lo que va del año mantuvo importantes altibajos. En enero, por caso, recaudó casi un 50% más que en el mismo mes del año pasado, y en junio registró menos ingresos. Hasta el momento, septiembre fue el mes más productivo.
El nuevo Código Tributario planteó una serie de alivios en la carga de los productores que quieren comercializar en la Capital y apuntó a lograr un mayor cumplimiento de las tasas que se mantuvieron, objetivo que se cumplió de manera dispar. La recaudación de junio sorprendió al alcanzar una cifra un 6% inferior a la lograda en 2017.
Los meses con mayor crecimiento respondieron a una serie de propuestas extraordinarias que lograron conquistar a los contribuyentes. En enero fue gracias al vencimiento del programa "Ahora Menos", una moratoria que inicialmente iba a concluir en julio de 2017 y se prorrogó en varias oportunidades y ofrecía descuentos de hasta el 90% de la deuda si se saldaba en un pago.
El segundo pico en la recaudación fue en abril, y coincidió con el vencimiento del pago anual de las tasas municipales, que también tuvo varias prórrogas, y por el cual el municipio ofreció un beneficio del 15% de descuento por pagar en término y sin registrar deuda, mientras que los empleados municipales podían acceder a un descuento total del 30%.
Septiembre fue el mes con mayor incremento porcentual, que puede explicarse por la implementación del programa "Rentas en tu barrio", que se convirtió en una oficina de cobro itinerante.
En lo que va de 2018, la Capital lleva recaudados más de 300 millones de pesos, unos 78 millones más que lo que se había recaudado en los primeros tres trimestres del año.
Las tasas de verificación, de higiene y seguridad, y la de contribuciones por mejoras fueron las que mayores ingresos generaron.
Sin faena
Además de los tributos que dejó de recaudar con la reforma, el municipio empezó a percibir una disminución importante en las contribuciones por faena por el cierre del Frigorífico Municipal, que se decidió en mayo de este año.
Así, en enero por la "tasa de faena" recaudó un 73% menos que en 2017, y lo mismo ocurrió el resto del año: en febrero un 77%, en marzo un 66%, en abril un 81%, en mayo un 87%, y desde junio en adelante el 99,9% menos. Esta tasa generaba ingresos de más de un millón de pesos mensuales, ya que se pagaba una contribución por cada animal que se faenaba en el establecimiento ubicado en Sumalao, ahora convertido en el Vivero municipal. n