El fiscal Álvaro Garganta pidió que el ex gobernador de la provincia de Buenos Aires Daniel Scioli vaya a juicio por diversas irregularidades durante su gestión.
El fiscal Álvaro Garganta pidió que el ex gobernador de la provincia de Buenos Aires Daniel Scioli vaya a juicio por diversas irregularidades durante su gestión.
El fiscal hizo el requerimiento para elevar un tramo de la causa en la que están acusados el ex mandatario, su ex ministro de Salud Alejandro Collia, su ex jefe de Gabinete Alberto Pérez, entre otros ex funcionarios y el empresario Ricardo Miller.
El pedido está enmarcado en la mega causa iniciada por la diputada Elisa Carrió. Ahora, la decisión quedó en manos de la jueza de Garantías Marcela Garmendia.
En la causa, se investiga la construcción de nueve Unidades de Pronta Atención (UPA) durante la gestión de Scioli. La Justicia determinó que muchas de las empresas convocadas para concursar no estaban inscriptas en el Registro de Proveedor o directamente se dedicaban a otro rubro. Todo con el fin de direccionar la contratación a favor de Miller.
De acuerdo con las pruebas analizadas por Garganta, esto ocurría como consecuencia de “la relación personal y comercial que el gobernador mantenía con su presidente y accionista mayoritario, y además, por las dádivas que el primer mandatario recibía de éste por su rol”.
En su indagatoria, Scioli había declarado no haber recibido “nunca dádivas de ninguna persona” y sostuvo que “todas las contrataciones” durante su gestión fueron realizadas “en el marco de la normativa vigente, con el aval y la conformidad de todos los organismos de la Constitución y la posterior aprobación por parte del Tribunal de Cuentas, quienes confirmaron su regularidad”.
En su dictamen, el fiscal considera que hay tres hechos vinculados a esta operatoria de los cuales se desprenden diversas responsabilidades penales. Todos reflejan una misma mecánica: funcionarios de la administración que lideraba Scioli fueron presionados para adjudicar obras públicas a la empresa Miller Building SA.
Miller es el empresario que le alquilaba a Scioli un terreno de 41.000 m2, que terminó comprando en U$S 3.850.000. La Justicia comprobó que ese lugar no se usaba.