El juez federal Sebastián Casanello citó ayer nuevamente a indagatoria al detenido empresario Lázaro Báez, a sus hijos Luciana y Martín, y a un grupo de financistas acusados de blanquear dinero ilegal por un monto de más de 120 millones de pesos en 2016. El 30 de octubre próximo arranca el juicio oral y público contra los acusados, entre ellos Báez, quien lleva más de dos años cumpliendo prisión preventiva por orden del magistrado.
Según la investigación, entre febrero y abril de 2016, antes de que fuera detenido el empresario, hubo dos operaciones por 9.082.147 y 114.614.183 pesos, cuyo origen era la facturación de un grupo de empresas por trabajos realizados para sus empresas.
La facturación de dudosa comprobación era en concepto de alquiler de equipos viales, los cuales -de acuerdo al magistrado- "no resultan razonables a empresas de actividad agropecuaria y fueron confeccionados con fecha posterior a los ingresos. La ronda de indagatorias comienza el 13 de noviembre.