viernes 30 de octubre de 2026
Lo frenó la presidenta del Concejo Deliberante, Esther Guaraz

Rechazaron pedido de interpelación al intendente Guaraz

Por Redacción El Ancasti

El concejal Mario Orlando Páez (FV) había solicitado la realización de una sesión especial para interpelar la intendente Elpidio Guaraz por las presuntas irregularidades en la Municiplaidad de Santa Rosa. 


Páez había requerido, por escrito, que la sesión especial se llevara a cabo el pasado viernes, pero la presidente del CD santarroseño, Esther Guaraz (hermana del jefe comunal) no hizo lugar al pedido. 


"Lamentablemente, seguimos sin contar con las explicaciones del intendente Guaraz sobre todas las denuncias en su contra que ya comenzaron a avanzar en la Justicia. Somos el órgano competente para que el intendente rinda cuenta de sus actos", subrayó Páez a El Ancasti.


El edil recordó que el polémico jefe comunal tampoco respondió ninguno de los pedidos de informes requeridos durante su gestión.


"En varias oportunidades pedí explicaciones por el manejo de fondos de nuestra comuna. pero nunca me respondió y mandó a decir que jamas lo hará. Y la hermana (por Esther Guaraz) también lo cubre aquí; pone trabas a cualquier solicitud y se arroga derechos que no le corresponden. Entre los dos, hacen lo que les baja en gana con las instituciones de Santa Rosa", disparó Páez.  

Suspensión
La sesión especial promovida por el concejal del FV es la antesala de un posterior pedido de supensión. Es por esa razón que Guaraz evita presentarse en el CD. 


En noviembre de 2010, los entonces concejales Guillermo Leguizamón y Pedro Suárez, intentaron suspender a Guaraz ante una serie de irregularidades que venían denunciando. El resultado de dos sesiones especiales terminó en medio de un escándalo que tuvo hasta cobertura de la televisión nacional. 


En la primera sesión, Guaraz irrumpió en el CD y no permitió que los ediles Leguizamón y Suárez le apliquen una suspensión de 90 días en el cargo. Y ante la falta de garantías para seguir sesionando, se pasó a un cuarto intermedio hasta la semana entrante. 


El panorama fue aún peor; la tranquila sociedad santarroseña amaneció rodeada de patotas pagas que cuestodiaban celosamente a Guaraz y prometían que nadie saldría ileso del CD si los concejales intentaban suspenderlo. 


Los ediles debieron refugiarse en la Comisaría de Bañado de Ovanta, porque las patotas no los dejaban ir al CD, por lo que Guaraz después de paseó en andas por la plaza principal.     

Seguí leyendo

Te Puede Interesar