viernes 30 de octubre de 2026
QUIEREN DECLARARLA ÁREA DE PROTECCIÓN LIMITADA

El municipio presiona por los asentamientos sobre la ruta Nº4

Insistirán con una ordenanza que ya propusieron en 2016 al Concejo. Preocupa la cantidad de construcciones irregulares y la contaminación.

Por Redacción El Ancasti

La Municipalidad de la Capital volverá a poner en el eje de la discusión el proyecto de ordenanza que ya presentó en abril de 2016, con el que busca regular las construcciones a la vera de la ruta provincial Nº4 y del río El Tala. La intención es prohibir nuevas construcciones, analizar las que están en proceso y hasta demoler las que se encuentren en situación irregular. Además, preocupa la contaminación del río, que provee agua para un buen porcentaje de la Capital.

La semana pasada el municipio adelantó que convocará en febrero a sesiones extraordinarias del Concejo Deliberante para avanzar con su intención de modificar la ordenanza 4360/07 de Zonificación Preventiva de Usos de Suelo. Se trata de un proyecto que se presentó en abril de 2016 y que quedó trunco en el CD por una presentación de la comunidad franciscana.

El objeto de esta ordenanza no es solo la prohibición de edificar sobre los márgenes de la ruta y del río, sino incluir el tramo de la ruta Nº4 desde Loma Cortada hasta el kilómetro 22 dentro del "Área de Protección Limitada" (APL).

Este proyecto propone en un plazo máximo de 90 días iniciar un trámite en la Dirección de Fiscalización de Obras Públicas y Privadas para declarar las edificaciones. A partir de allí, todas las propiedades que se encuentren autorizadas serán consideradas como permitidas y el resto quedará sujeto a demolición, al margen de la multa económica. Además, el proyecto preveía permisos para el emplazamiento de actividades turísticas y recreacionales como caminatas, ciclismo, tirolesas, entre otras.

El apuro del municipio responde a que es incesante el avance de las construcciones en estos terrenos, sin respetar ninguna normativa vigente, ni muchos menos con la habilitación correspondiente.
En un relevamiento realizado por El Ancasti, se pudieron observar muchas construcciones recién iniciadas, que poco respetan los límites que están establecidos por la ordenanza Nº5394/12, que fija un límite de 15 metros a respetarse desde un cauce, y 15 metros desde el margen de la ruta.

Basta con alejarse apenas unos kilómetros del Camping Municipal para empezar a encontrarse con viviendas que de distancia con la ruta han respetado apenas lo que podría ser una vereda, u otras que han sido edificadas a muy pocos metros del río.

No solo la posibilidad de una creciente inesperada como la que se cobró la vida de Javier Medina el viernes pasado debería ser una preocupación para los aventurados vecinos, sino también la posibilidad de derrumbes que existe en esa zona. El Ancasti ha publicado hasta la fecha numerosos informes y se ha hecho eco de análisis de especialistas que mencionan la peligrosidad de derrumbes a la vera de la RPNº4. Y a esto debe sumarse el peligro que por naturaleza implica una ruta, con un trazado tan intrincado como el de la mencionada.

Además, gran parte de los terrenos ubicados en los márgenes de la ruta son considerados de importante valor arqueológico, aunque las investigaciones en este sentido no tienen el respaldo pretendido por los profesionales.

A la vista de todos, se evidencia una insuficiente fiscalización en la zona, que eventualmente pudiera impedir esas construcciones, paralizarlas, o advertir de las irregularidades a los propietarios y/o constructores.

Otra cuestión que se suma al debate sobre la urbanización de este sector de la Capital es la provisión de servicios básicos y la legalidad de muchas conexiones (Ver página 3).

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