Una vez ratificado el 15 de octubre como fecha para las elecciones de Ancasti, la Justicia Electoral provincial comenzó todos los preparativos para poder realizar el acto eleccionario sin ningún contratiempo. En ese marco, se conoció que todo el proceso deberá comenzar desde cero. Es que ese fue el criterio que tomó el Juzgado a cargo de Guillermo Cerda, teniendo en cuenta que esta elección es una nueva convocatoria realizada por el Concejo Deliberante de Ancasti.
Ante esta situación, las fuerzas que decidan participar deberán presentar toda la documentación de vuelta. Incluso, si ya la habían hecho para la fallida elección del 4 de junio. También, si una nueva agrupación quiere participar en los comicios lo podrá hacer sin ningún problema. Para la fecha de la elección para elegir el sucesor de Antonio Córdoba, que estaba prevista para el 4 de junio, eran tres las fuerzas que se habían presentado: El FCS-Cambiemos, el FJV y el MAP. Ahora, cualquier otra fuerza que desee también podrá presentar candidatos.
Los detalles de esta convocatoria serán expuestos por el juez Cerda a los apoderados de los partidos en una reunión que se podría concretar hoy en las oficinas del Juzgado. En el encuentro, el juez podría dar a conocer el cronograma electoral que se implementará para estas elecciones, además de coordinar otros puntos del proceso eleccionario.
La fecha del 15 de octubre se ratificó luego de que la Justicia Federal rechazó la posibilidad de realizar estos comicios junto a la elecciones generales del 22. Cerda había iniciado gestiones ante la Cámara Nacional Electoral para lograr que las elecciones sean de manera conjunta. No obstante, el pedido fue rechazado ratificándose la postura del Juzgado Federal local.
El juez, si bien consideraba que no era factible la simultaneidad, sí creía posible que las elecciones sean concordantes. Es decir, que los ciudadanos de Ancasti puedan ir a votar el mismo día (22 de octubre) pero el control, seguimiento y recuento de votos del escrutinio en la categoría intendente le correspondiera a la Justicia Electoral provincial. En esa línea, se especulaba con colocar en cada mesa otra urna, donde se iba a votar únicamente para la categoría intendente municipal.
La Justicia Federal con competencia electoral ya había expresado que los comicios no se podía realizar de manera conjunta al argumentar que no hubo PASO para la elección del jefe comunal ancasteño.