La dirigente radical y vicepresidenta del Comité Provincial de la Juventud Radical, María Lila "Petu" Castillo, renunció a su cargo como titular de la Dirección Nacional de Juventud, que depende de la Subsecretaría de Juventud a cargo de Pedro Robledo, y del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, conducido por la ministra Carolina Stanley, con quien se reunió para notificarla. Volverá a ejercer como escribana.
Con un discreto mensaje en su perfil público de Facebook, la ahora ex directora anunció su renuncia y la acompañó con una fotografía (ilustra esta nota) junto a la ministra Stanley. "En este tiempo he podido aprender muchísimo sobre tantas cosas que cansaría por lo extenso. Pero sobre todo aprendí que con voluntad, compromiso, honestidad y por supuesto un gran equipo, se pueden hacer pequeños cambios y alcanzar grandes metas. Estuve con la ministra Carolina Stanley y le agradecí por la oportunidad de ser parte de su equipo y de crear y llevar adelante el programa Hablemos de Todo, en el que creo con convicción", expresó en sus primeras líneas Castillo. Además, dedicó un especial agradecimiento a su equipo de trabajo, a la Juventud Radical y a su familia. "Gracias por permitirme impregnar en cada letra y en cada acción nuestros ideales y por el apoyo incondicional".
"Después de un ciclo cumplido, volveré a mi terruño con un compromiso social y político renovado, con mucha fuerza, y donde más me gusta trabajar y estar. Inicio una nueva etapa, con nuevos desafíos, en lo personal, laboral y político, totalmente entusiasmada", finalizó la escribana. La hija del senador nacional Oscar Castillo (FCS-Cambiemos), de 30 años, había asumido en febrero de 2016 como directora en su primera incursión como funcionaria pública. En el momento de su asunción, el FV planteó una supuesta incompatibilidad en su condición de funcionaria y escribana adscripta, pero el Colegio de Escribanos de Catamarca la respaldó, pues había presentado una solicitud de licencia a su cargo de adscripta al Registro Notarial Nº3.