Un proyecto que prohibía la venta de autos y motos usados sin la Revisión Técnica Obligatoria generó una pelea impensada en la Cámara de Diputados. Es que el proyecto, que no parecía para nada polémico, generó una fuerte controversia entre los bloques que terminó generando que los diputados del FV y de Renovación Plural Peronista abandonen el recinto provocando que la sesión naufrague sin terminar el orden del día.
El proyecto, de autoría del diputado José Luis Martínez, obliga a quienes vendan automóviles y motos a que tengan la RTO al día al momento de vender el vehículo y en el caso de que no lo tengan serán plausibles de multas. El proyecto tenía el despacho favorable de la Comisión de Legislación General, con las firmas de diputados del FV, como del FCS-Cambiemos y del RPP. Al momento de debatir la iniciativa, el diputado Jorge Sosa (FCS-Cambiemos) planteó su desacuerdo al sostener que ya existe normativa de carácter nacional que trata sobre la misma materia y que aprobar este proyecto tal como está daría lugar a pensar que se trata de "un curro político para algún dirigente político". El diputado justificó sus dichos al recordar que los talleres donde se realizan las RTO son privados y que los dueños de los vehículos están obligados a pagar para tener este certificado.
Los dichos del legislador causaron malestar en el bloque del FV, quienes afirmaron que la iniciativa busca darle más seguridad al comprador de autos y motos usados. Además recordaron que el FCS-Cambiemos no planteó esta situación al momento de firmar el despacho del proyecto. Luego de varias idas y vueltas, se pidió un cuarto intermedio para realizar cambios al proyecto, pero las modificaciones que introdujo el FCS-Cambiemos (eliminaba la prohibición de la venta de vehículos sin la RTO), no fueron del agrado del FV ni del RPP, quienes tomaron la defensa del proyecto original como objetivo personal. Ante la falta de acuerdo, el FCS-Cambiemos planteó que el proyecto vuelva a comisión. Al momento de la votación, la oposición tuvo los números para hacer valer su voluntad. Esta situación causó un fuerte malestar en el oficialismo que decidió abandonar el recinto. Los diputados del FCS-Cambiemos pidió a sus pares oficialistas que no se vayan, pero la presidenta del FV, Cecilia Guerrero, les gritó que "respeten los despachos que firman", dejando la sesión sin quórum.