Los ex empleados de la textil Yersiplast agotaron la paciencia y se manifestaron frente a la fábrica en reclamo del pago del 100% de la indemnización. Esta semana se cumplirá un mes desde que la planta de la avenida Belgrano cerró y lamentaron que aún no pudieran llegar a un acuerdo al respecto. "Juegan con nuestra necesidad", aseguraron. Desde la empresa dicen que "no hay nada que se pueda resolver desde acá".
A media mañana de ayer, los obreros despedidos se agruparon frente a la fábrica con la novedad de que gran parte de la maquinaria estaba lista para ser retirada de la planta. "Ya se llevaron el 50% de las máquinas y a nosotros nadie nos asegura que vamos a tener una respuesta el día que se lleven todo", explicaron a El Ancasti los trabajadores. En ese sentido, tuvieron un breve diálogo con representantes de la firma que todavía están en el predio, pero no logran ningún avance en su reclamo.
La manifestación incluyó la quema de neumáticos y basura, y el corte de la avenida que duró apenas media hora. "Todas las decisiones que tienen que ver con los acuerdos y las indemnizaciones se resuelven en Buenos Aires. Pero a ellos ya les pagaron toda la liquidación final y algunos ya firmaron las desvinculaciones", explicó Ricardo Castro, el encargado de la planta que aún permanece a cargo.
Sin embargo, los ex empleados explicaron que solo se les abonó el 60% de la liquidación final, y que hubo dos personas que llegaron a un acuerdo porque la empresa propuso una reducción en el número de cuotas. "Lo mejor que ofrecieron es el 80% de la indemnización en 10 cuotas. Si quisiéramos invertir el dinero en un proyecto particular, las cuotas no nos sirven para nada. Entendemos a los compañeros que arreglaron porque necesitan el dinero y porque están hartos de esto. En la empresa se aprovechan de que no vamos a poder sostener un juicio por el tiempo que dure", expresó otro obrero.
Durante la manifestación intervino personal de la Comisaría 7ma, a cargo de Fabián Cárdenes, quien intentó interceder entre los ex empleados y el encargado para acordar una reunión, pero solo logró disuadirlos para que apaguen los neumáticos y se manifiesten sobre la vereda de la fábrica.