Un grupo de empleados “Autoconvocados de la Justicia” fue recibido en la mañana de ayer por el ministro de la Corte José Cáceres, quien les explicó la situación en que se encuentran las finanzas del Poder Judicial.
El magistrado expresó su preocupación por el “deterioro” de la institución por la falta de insumos y la imposibilidad de habilitar otras dependencias necesarias para el mejor funcionamiento de la Justicia.
Los trabajadores manifestaron su malestar por el exiguo incremento salarial del 10%, el cual ya fue absorbido por la creciente inflación.
Cáceres se comprometió a plantear sus reclamos durante la primera reunión del pleno de la Corte, el cual se llevará a cabo en dos semanas, tras el levantamiento de la feria judicial.
Los judiciales aceptaron la espera de dos semanas más para conocer el accionar del máximo tribunal de Justicia frente a la decisión -del Poder Ejecutivo Provincial- de no reintegrar al menos el 50% de los fondos acortados. Es decir, $50 millones que mejorarían el funcionamiento de la institución.
Sin embargo, advirtieron que, pasado un plazo prudencial de tiempo, si la Corte no intima al Gobierno para que revea la decisión, volverían a las medidas de fuerza con paro y movilización.
También señalaron que el grueso de los trabajadores judiciales respaldarán las acciones de la Corte tendientes a recuperar los fondos explicitados en el presupuesto original del Poder Judicial.




