Los empleados de la firma ALCO sufrieron otro golpe a su fuente laboral. Esta vez, producto de un embargo de maquinarias que son indispensables para poder realizar su trabajo diario. Pero lo llamativo del caso, es que el embargo se produjo por una demanda que hizo el gremio de los trabajadores de la industria de la alimentación a la firma por retención de las cuotas sindicales. Es decir, una decisión del gremio terminó perjudicando a los empleados.
En medio de enfrentamientos, embargaron maquinarias en ALCO
Se trata de dos montacargas, que los operarios de la empresa utilizan para cargar la producción en los camiones que la trasladan a distintos puntos del país. A pesar del reclamo de los empleados, la Justicia se llevó la maquinaria. En la ocasión, hubo momentos de tensión y empujones entre la Policía y los obreros.
El conflicto comenzó en abril, cuando el gremio demandó ante la Justicia Federal a la firma por la demora en el pago de las cuotas sindicales. Desde esa fecha hasta ayer, hubo varias reuniones entre los responsables de la empresa y los abogados del gremio para llegar a un acuerdo y cancelar la deuda que tenía la fábrica. Sin embargo, las partes no se pusieron de acuerdo y el juez que entendía en la causa decidió que se embarguen bienes de la firma por el valor de la deuda. Según afirmaron desde el gremio, fue la propia empresa la que puso a consideración los montacargas para ser embargados.
Ayer, empleados de la Justicia Federal, junto al abogado del gremio se hicieron presentes en la fábrica ubicada en Valle Viejo para llevarse la maquinaria. Ante esta situación, los empleados entraron en estado de alerta. En diálogo con El Ancasti, los obreros cuestionaron que sea el gremio el que los afecte en su labor diaria producto del embargo. "El gremio nunca nos cuidó, a nosotros nos deben tres quincenas. Deberían haber pedido que primero nos paguen a nosotros antes que a ellos", dijeron y luego agregaron: "Religiosamente cada quincena nos descuentan como 300 pesos como cuota sindical".
$1.100.000
Es el monto de lo que debe abonar la empresa para recuperar la maquinaria. La cifra incluye la deuda por la cuota sindical, los intereses y los honorarios del abogado del gremio.
Los empleados agregaron que se intentaron comunicar con el sindicato, pero no respondieron las llamadas. "Pedimos que se hagan presentes, den la cara y brinden una explicación de cómo vamos a trabajar mañana (por hoy)".
En total, son cerca de 120 los empleados. En diálogo con este medio señalaron que si bien no están trabajando como años atrás, la producción "de a poco había empezado a recuperarse".
Pasado el mediodía, personal de Infantería de la Policía provincial se hizo presente en la fábrica para garantizar el embargo de los montacargas. Los empleados realizaron una fila que tapaba todo el portón de ingreso para impedir que se lleven la maquinaria.
Sin embargo y mediante empujones, la Policía logró ingresar y llevarse los equipos. En el forcejeo, uno de los obreros se desmayó.
"La empresa puso a disposición estas dos maquinarias"
El abogado del gremio de empleados de la alimentación, Juan Manuel Mejía, resaltó que fue la propia empresa la que puso a disposición de la Justicia, los montacargas.
En diálogo con El Ancasti, Mejía señaló que la empresa retuvo los aportes a los trabajadores que le corresponden al gremio desde hace dos años. "En abril intimamos a la empresa y al no haber dado cumplimiento se dispuso el secuestro. Ayer el apoderado de la empresa dijo que procedamos al secuestro porque no había oposición", manifestó.
"Fue la misma empresa la que puso a disposición de la Justicia estas maquinarias. Si ofreciera otro elemento lo pondríamos en consideración", añadió.
Finalmente, aclaró que solo secuestró un montacargas y que aún quedan dos máquinas que están activas. "La empresa tiene la posibilidad de seguir operando tranquilamente".