martes 3 de noviembre de 2026
SIGUE LA CONTROVERSIA POR LAS REPERCUSIONES DEL "PLAN TOMATE" PARA INDUSTRIA

Reconocen siembra de tomate en finca de un director de AICAT

Se hizo mediante un comodato, con el que intentaron alcanzar la cuota comprometida a la industria.

Por Redacción El Ancasti

En el marco de la controversia por los resultados del Plan Tomate, el ministro de Producción, Raúl Chico, y los directores de Agroindustrias Catamarca Sociedad del Estado (AICAT), Rubén Gil, Nicolás Allini y Hernán Vera, se mostraron sorprendidos por los reclamos de los productores, a quienes aseguran que la aplicación del programa les resultó exitosa. Además, reconocieron que se utilizaron tierras de uno de los directores para sembrar tomate, pero que la operación fue en nombre de AICAT. Iniciaron una auditoría interna al respecto, que estará a cargo de un síndico.

Según explicaron los directores, el origen del programa era ayudar a los productores y generar mano de obra. Para esto se acordó con la empresa DULCOR, que firmó un contrato con AICAT para que ésta le entregue tomate para industria. "El contrato obligaba a AICAT a sembrar, producir y cosechar el tomate o terciarizarlo, y lo que hicimos fue simplemente unificar a todos los productores. Sin embargo, AICAT no cumplió con DULCOR por el incumplimiento de los productores, y eso lo tendremos que pagar porque no vamos a ejecutarle el contrato a los productores. Queremos que esto siga para adelante", explicaron los directores.

En este sentido, detallaron que el acuerdo fue para la entrega de 1.500.000 kilos de tomate, pero que solo se entregaron cerca de 900.000 kilos. "Quedamos en un poco más de $100.000 de deuda con DULCOR. Ellos pusieron $2.000.000 de adelanto para que se haga todo el proceso y AICAT tenía que devolver ese dinero en tomate. Si entregaba más, ganaban más los productores", agregaron y puntualizaron que ningún productor perdió dinero, ya que la labranza de la tierra, la producción de los plantines y la cosecha se financió con el adelanto de DULCOR.

Sobre la deuda, comentaron que se pagará con fondos que Producción destina a AICAT y que estos fondos están previstos en el presupuesto anual que aprobó la Legislatura el año pasado.

Consultados sobre su participación como productores particulares en el programa, los directores explicaron que todas las intervenciones fueron a nombre de AICAT y reconocieron que se colocaron plantines en una finca que pertenece a uno de ellos. "Como AICAT no tiene tierras, el ingeniero Allini cedió parte de sus campos en la Colonia para que nosotros sembremos. Fueron dos hectáreas con un contrato de comodato gratuito que no perseguía ningún interés. Esto fue para ver si con ese tomate llegábamos al millón y medio de kilos, porque veíamos que estaba difícil. Lo cedió de buena fe y todo se hizo en nombre de la empresa. Tiene que quedar claro que en esto AICAT incluso salió perdiendo, porque después de plantar en esa finca cayó una helada tardía y se perdió todo", explicaron.

"Cuando se cosechó el tomate, lo entregaron a un fletero que además es productor (por Pedro Martínez), quien lo tenía que llevar a ALCO (así estaba previsto en el programa). Allí el tomate se clasificaba en apto e inapto. Los kilos de tomate apto se pagaron, y el tomate inapto no lo reciben y no se paga. Pero ese tomate en la industria no lo identifican con una persona en particular, sino que después es AICAT el que paga a cada productor según lo que entregó en el camión. Si el productor entregó 8.000 cajas de tomate y recibe un pago por 6.000 cajas es porque hay 2.000 que les rechazaron. Por eso cada productor va y controla cómo le clasifican el producto, pero nadie fue a controlar", añadieron.

Por último, comentaron que hubo "cinco o seis productores que ganaron bastante y Martínez fue el que más ganó a pesar de que no cumplió el contrato, porque se comprometió a producir 100.000 kilos y entregó 82.000".

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