Un informe elaborado por el Ministerio de Energía de la Nación muestra la sobrecarga de personal respecto a la cantidad de usuarios en muchas de las empresas estatales que distribuyen la electricidad en las provincias.
Catamarca se encuentra en el noveno lugar del ranking de empresas eléctricas con mayor cantidad de empleados cada 1.000 usuarios. De ahí que la energética local, para cubrir una demanda de 110.495 usuarios, cuenta con 279 empleados. Es decir, ocupa 2,5 empleados cada 1.000 usuarios.
A su vez, La Rioja para atender 116.553 clientes tiene 84 empleados. Esto implica un promedio de 0,7 trabajadores cada 1.000 usuarios.
Tucumán con 476.804 clientes tiene 402 empleados que representan un 0,8 operarios cada mil usuarios.
El ranking es liderado por Emsa (Misiones) con 8,7 empleados cada 1.000 usuarios; le siguen la Dpec (Corrientes) con el 6,1; la Secheep (Chaco) con 3,6; Refsa (Formosa) con 3,4; y Epec (Córdoba) con 3,7 empleados cada mil usuarios.
Los expertos adjudican a estos excesos de personal la razón por la cual en la mayoría de las provincias las empresas distribuidoras de electricidad están impedidas de renovar los viejos cableados, porque el dinero que ingresa se destina en su mayor parte a pago de sueldos. Así, los viejos cableados no soportan físicamente el incremento de potencia que requiere la suba de la demanda de electricidad.
En el caso de la empresa estatal misionera, el exceso de personal ha llegado a un extremo que requiere de subsidios de parte del Tesoro provincial de unos 400 millones de pesos mensuales, lo que significa que un déficit diario de más de un millón de pesos.
La mayoría de estas empresas provinciales son estatales, pero autárquicas, por lo que están fuera de los controles oficiales.