Si bien el Gobierno dio un paso importante para conseguir consensos, no debe olvidar que el quórum se obtiene con 129 diputados, por lo que necesariamente deberá negociar con las otras fuerzas. La ventaja es que ahora esa negociación no será obligatoriamente con el kirchnerismo. Se espera que el nuevo bloque justicialista y el cuerpo de Sergio Massa ayuden a dar el quórum. También el bloque de Rodríguez Saá y Darío Giustozzi, que se reunieron con Macri para darle su apoyo.
No depender del Frente para la Victoria es una de las mayores victorias políticas de Mauricio Macri. Sobre todo cuando se deberá discutir en el recinto temas sensibles como la reestructuración de la deuda, el Impuesto a las Ganancias, una posible revocatoria de Julián Álvarez y Juan Forlón de la Auditoría General de la Nación, el Memorándum con Irán, entre otros proyectos que el oficialismo querrá aprobar.
El reacomodamiento de la Cámara tiene dos motivos fundamentales: la necesidad de los gobernadores de tener una buena relación con el gobierno nacional para obtener fondos y la voluntad de varios dirigentes de distanciarse del kirchnerismo duro. Esto quiere decir que el apoyo se dará tras arduas negociaciones, que encabezarán Rogelio Frigerio, ministro del Interior, y Emilió Monzó, presidente de la Cámara baja, principales armadores de Macri con las provincias.