Diputados y senadores del arco opositor (FCS) emitieron un documento con el que salieron al cruce del secretario General de la Gobernación, Edgardo Macedo. En declaraciones a El Ancasti, el funcionario había expresado que la declaración de Pablo Tello está armada. Argumentó que su versión lo retrotrae a los tiempos en los que operaba el Comité Estratégico del FCS, que hacía variar las declaraciones de testigos en las causas judiciales en función de los intereses políticos de este sector. Y fue más allá al comparar a Pablo Tello con Nino Muro, al trazar una comparación con el caso María Soledad.
Los dichos de Macedo no hacen otra cosa que retroceder en el tiempo y trasladarnos a un momento de la historia política institucional de la provincia que seguramente ningún catamarqueño quiere volver a vivir. No hace otra cosa que delatar indirectamente lo que el actual Gobierno piensa de aquel aberrante crimen, expresa un documento consensuado entre diputados y senadores del FCS.
No sorprenden las expresiones de quien poco compromiso ha demostrado en la lucha contra el crimen organizado en su pobre historia en la función pública. Al inicio de la década del 90 lo encontraba nervioso ante la inminente caída del régimen despótico al que perteneció, que luego fue intervenido por decisión de quien fuera presidente de la República, expresan en alusión a la decisión política de Carlos Menem.
Pareciera ser que este siniestro personaje -representante del saadismo más recalcitrante- añora los tiempos aquellos cuando desde los sillones de República y Sarmiento digitaba la persecución de miles de ciudadanos que en paz marchaban contra la corrupción, la impunidad y el encubrimiento. El mismo pueblo al que hoy pretende desafiar refregando su relato acerca del caso María Soledad demostrando su impotencia frente un resentimiento que lo domina.
Y más adelante agrega: No es la primera vez que en discursos incendiarios e irresponsables se achacan al Frente Cívico y Social hechos que le resultan ajenos a su responsabilidad. Solo alcanza con recordar aquella revuelta sucedida en el norte de la ciudad capital en marzo de 2012, que luego de ser atribuidas a nuestra fuerza política, el propio ministro de Gobierno tuvo que pedir disculpas por el exabrupto.
Avance de la droga
Por otra parte, expresan su preocupación por el avance de la droga en Catamarca.
Es nuestra responsabilidad encararlo con pericia y decisión a fin de derrotar este flagelo, lejos de permitir actitudes de encubrimiento y de pretensiones de desviar la atención de la opinión pública. En ese sentido, la Gobernadora de la provincia como jefa política de la provincia debe otorgar definiciones concretas que despejen de incertidumbre de la sociedad.
Será la justicia quien dirima las responsabilidades penales correspondientes en el marco de la independencia que como poder del Estado le compete. El afán de que se investigue hasta las últimas consecuencias y que los responsables sean enjuiciados y condenados no debe reconocer banderías políticas ni ser objeto de especulación alguna.
Por último, los legisladores aseguran que asumen el compromiso de reivindicar la independencia de los poderes de la República y ratifican el compromiso por la construcción de la paz social.