El hasta hoy director de Inspección Laboral, Adolfo Castellanos, presentó esta mañana su renuncia al cargo, la que le fue aceptada de inmediato por el ministro de Gobierno, Francisco Gordillo.
Castellanos se vio envuelto en una fuerte polémica en los últimos días, cuando decidió clausurar el edificio de la Municipalidad de Ancasti a raíz de encontrar lo que él denominó de graves a gravísimas irregularidades en materia de seguridad e higiene.
La medida fue cuestionada fuertemente por la oposición, pero además obligó al propio gobierno a un público pedido de disculpas por lo extremo de la medida.
Castellano explicó que en los próximos días dará una conferencia de prensa explicando los entretelones de su alejamiento y defendiendo la medida adoptada.