En la jornada de ayer, los usurpadores optaron por no hacer ningún tipo de declaración a la prensa.
Sin embargo, trascendió que, frente al endurecimiento del Gobierno, las 52 familias que se encuentran en el lugar dialogan de forma permanente para analizar los pasos a seguir.
Durante todo el sábado ningún funcionario del Gobierno se comunicó por teléfono con los usurpadores. Y ningún representante de las familias que tomaron las viviendas trató tampoco de comunicarse con los interlocutores del Gobierno.