La creación de una Agencia de Promoción y Desarrollo Vitivinícola fue el disparador de una encendida discusión entre oficialistas y opositores.
Para los senadores kirchneristas, la apertura de una Agencia Vitivinícola sólo propenderá a la burocratización del Estado y no solucionará la problemática de los productores de vid.
En cambio, para los legisladores del Frente Cívico la postura del oficialismo sólo obedece a celos y mezquindades que no aportan al crecimiento de Catamarca.
En medio de la pelea, los opositores acotaron: Investiguen todo lo que quieran, pero también miremos para adelante y trabajemos por el bien común.
Finalmente, el proyecto se aprobó con el voto mayoritario del FCS y el disenso del FV.