El intendente de Tinogasta, Hugo Ávila, y su vice, José Alanís, volvieron a cruzarse tras un nombramiento que realizó el último días atrás, mientras estaba a cargo del Ejecutivo.
La polémica se desató por diferencia de criterios en la resolución de la designación del hijo de un ex empleado municipal fallecido.
Según lo manifestó Alanís, el cargo se encontraba vacante y a efectos de poder dar seguridad presupuestaria para que pueda mantenerse el grupo familiar es que decidió designar al hijo de un ex empleado.
La solicitud del puesto de trabajo había sido presentada por notas al CD e incluso se había realizado un pedido formal al municipio.
Ávila dijo que no podía hacer designaciones por el lapso de cuatro años debido a un acuerdo que se firmó con la Provincia para no incrementar la planta de personal.
No podemos nombrar más empleados, tenemos que esperar que la gente se jubile en cuatro años, afirmó Ávila en diálogo con EL ANCASTI.
En este sentido, el intendente aseguró que se debe cumplir con una planta de personal que no supere los 522 empleados, tal como establece la ley de Coparticipación.
Si nombramos a una persona rompemos el acuerdo que tenemos con la Provincia y perjudicamos a todos los empleados municipales porque no vamos recibir ayuda, indicó.
Ávila aclaró que la designación no tenía el acompañamiento de la firma de ningún secretario, por lo que se trata solo de una expresión de deseos de Alanís, ya que sin estas firmas carecen de validez.