La semana pasada estuvo en Catamarca el abogado y periodista, Miguel Brascó, que en la actualidad se desempeña como especialista en vinos y comida gourmet. Es protagonista del documental La Tournee del vino que dirige el empresario catamarqueño Hugo Diamante y por el que se pretende mostrar la calidad de los vinos que se producen en Argentina.
El especialista, acompañado por otros protagonistas del film, tuvo la oportunidad de recorrer bodegas locales y saborear productos catamarqueños.
Antes de partir, dialogó con El Ancasti sobre su segunda visita a esta Provincia: Catamarca es una región misteriosa. Yo conocí y aprecie mucho la grapa catamarqueña. Los vinos locales no se venden en todo el país sino solo en la zona próxima a Catamarca. Recién ahora hay algunas colocaciones en Córdoba, Rosario y Buenos Aires, un mercado donde se venden millones de botellas, comentó.
Opinó que el vino local y el aceite de oliva son dos productos que gozan de prestigio pero que no están tan presentes en el mercado interno porque son operaciones poco estructuradas, no son permanentes sino que aparecen y desaparecen. Al movimiento bodeguero le falta estructurarse de una manera más enérgica y seguro que podrán evolucionar, definió.
En esta línea consideró que Catamarca todavía no hizo mucho por defender la calidad de sus productos. Los vinos torrontés de Catamarca son importantes porque se está poniendo de moda en el extranjero. Los buenos torronteses están en Salta y Catamarca, los catamarqueños en lugar de venderlo identificado como un torrontés catamarqueño lo venden a granel, en volumen y sin marca a los sanjuaninos que después lo venden como producto sanjuanino.
Me parece que falta un empujón de marketing, comercialización y puesta en valor de los vinos, en el mercado nacional y luego en el exterior, opinó.