“Un día que no trabajo, es un día que mis hijos no comen”
Así lo expresó, Luis Acevedo, canillita que todos los días vende El Ancasti quien denunció y repudió a las personas que impidieron la salida del matutino.
El trabajador sostuvo molesto que no puede entender que un reducido grupo de personas decida si el va a comer o no. Yo vivo del diario, un día que pierdo es un día que mis hijos ni yo comemos, expresó Acevedo, quien además agregó que todo el bloqueo tienen una cuestión de fondo política ya que la policía no actuó como debía y como lo hizo en años anteriores.
Acevedo sostuvo que las personas que llevaron adelante el bloqueo no son canillitas sino contratados para efectuar esta acción.
¿Quién me va a devolver a mí la plata perdida hoy?, expresó dolido Acevedo, quien criticó duramente al Secretario General del sindicato de Canillitas de apellido Ochoa, estapersona no puede decidir cuándo trabajo y cuándo no, sentenció el trabajador.