Empleados de CONFECAT, agrupados en el recientemente creado Sindicato de Obreros y Empleados del Cuero y el Calzado (SOECCCA), se movilizaron ayer, durante todo el día. La protesta se realizó sobre la avenida Presidente Castillo frente a la planta de producción, donde repudiaron los despidos de dos obreros.
Además de impedir el tránsito, los trabajadores quemaron gomas, lanzaron bombas de estruendo y pintaron la fachada del edificio.
Julián Castillo, secretario adjunto del sindicato, sostuvo que son alrededor de 200 los empleados que reclaman la modificación del escalafón de pago de los trabajadores de la industria del calzado, que es muy diferente al de la industria del vestido, al que adhiere la empresa.
Castillo señaló que perciben un haber que ronda los $3.000, mientras que si estuviesen encuadrados en el escalafón de los empleados de la industria del calzado, les correspondería un sueldo de entre $4.500 a $5.500.
El cese de producción se decidió ayer, tras ser notificados de dos nuevos despidos, los cuales se suman al de una empleada, que forma parte de la conducción del nuevo gremio. Hasta ayer a primera hora, la protesta consistía en acudir en sus horarios de trabajo y, una vez culminada su jornada laboral, se manifestaban frente a la empresa. El cambio en la modalidad de reclamo -la paralización de la producción- continuará hasta tanto los compañeros sean reincorporados.
Desde la empresa textil hicieron conocer su desacuerdo con las medidas tomadas por parte de los trabajadores y negaron tener vinculación alguna con el sindicato del Cuero y Calzado. También ratificaron que participan de convenciones colectivas con el gremio SOIVA.
Por el conflicto, intervino Inspección Laboral y el lunes se estaría notificando a los trabajadores de la conciliación obligatoria.